Un año más, Dia y la Fundación Juegaterapia se alían para dar un significado especial al tradicional Roscón de Reyes. Parte de las ventas de estos dulces navideños se destinarán a iniciativas solidarias que buscan mejorar la vida de niños en tratamiento oncológico. Con este proyecto, los hospitales se llenan de color, convirtiendo azoteas en jardines, habitaciones en estaciones lunares y salas de entretenimiento en cines mágicos bajo el lema: “La quimio jugando se pasa volando”.
Dia ofrece este año una amplia gama de roscones que combinan tradición e innovación. Con siete variedades de la marca El Horno Real, destacan opciones para todos los gustos:
– Gama premium: Clásico con nata (550 gramos), Doble de nata (875 gramos) y Capricho: con nata, chocolate y sin fruta confitada (500 gramos).
– Sabores tradicionales y surtidos: Clásico sin relleno (400 gramos) y Surtido con nata, crema o trufa (550 gramos).
Elaborados con ingredientes de calidad como mantequilla y huevos de gallinas criadas en libertad, los roscones buscan ofrecer un sabor excepcional mientras contribuyen a una causa noble.
Dentro de cada roscón, los compradores encontrarán una figurita coleccionable de los icónicos Baby Pelones, el juguete símbolo de la Fundación Juegaterapia. Este año, además, se incluyen dos modelos nuevos, reforzando la experiencia solidaria y navideña.
Cada caja incorpora también un código QR para descubrir más sobre el impacto de la Fundación y difundir su misión de llevar alegría a los hospitales.
Con esta iniciativa, Dia refuerza su compromiso con la solidaridad, añadiendo un propósito especial a la celebración navideña. Porque, como ellos mismos destacan, “la Navidad sabe mejor cuando también se comparte solidaridad”.










