Con el inicio de las rebajas de primeros de año, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda que los descuentos afectan a los precios, pero no a los derechos de los consumidores. Según la organización, los productos rebajados mantienen las mismas garantías que aquellos vendidos sin descuento, un aspecto clave en un periodo de alta actividad comercial tanto en tiendas físicas como en el canal online.
Ante este contexto, OCU ha difundido una serie de recomendaciones dirigidas a fomentar un consumo responsable y evitar incidencias habituales durante las rebajas. En primer lugar, aconseja planificar las compras con antelación, elaborando una lista de lo que realmente se necesita. Esta práctica ayuda a reducir las compras impulsivas y a centrar el gasto en productos necesarios.
Otro de los puntos destacados es la obligación de informar correctamente sobre los precios. El consumidor debe poder ver claramente el precio rebajado junto al precio anterior. Además, el producto debe haber formado parte de la oferta habitual del establecimiento durante, al menos, un mes previo al inicio de las rebajas. En caso de haber tenido varios precios, el de referencia debe ser el más bajo.
OCU también recomienda informarse sobre posibles condiciones especiales de venta. En las tiendas físicas, los comercios no están obligados a aceptar devoluciones salvo que el producto presente un defecto o tara. Incluso cuando se admiten, el reembolso puede realizarse mediante vales o tarjetas canjeables, y no necesariamente en efectivo. En cambio, en las compras online, la normativa reconoce un derecho de desistimiento de 14 días, durante el cual el consumidor puede devolver el producto sin necesidad de justificar el motivo.
La organización aconseja, además, priorizar las compras en establecimientos adheridos al sistema arbitral de consumo, ya que este mecanismo permite resolver conflictos de forma más rápida y gratuita.
Por último, OCU subraya la importancia de conservar siempre el tique o la factura simplificada de la compra, un documento imprescindible para cualquier reclamación posterior. Recuerda también que todos los establecimientos están obligados a disponer de hojas de reclamaciones a disposición de los clientes.
Estas recomendaciones forman parte del trabajo que OCU desarrolla desde 1975, basado en el análisis independiente de productos y servicios de consumo, apoyado por asociaciones europeas y una red internacional de laboratorios. Su labor se sustenta en principios de ahorro, calidad, eficiencia, sostenibilidad y transparencia, respaldados por más de 180.000 socios activos.










