La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado la composición nutricional de 62 pizzas refrigeradas de jamón y queso, queso, barbacoa y vegetarianas de venta en supermercados con un resultado desolador: solo cinco pizzas alcanzan una valoración aceptable en Nutriscore y, únicamente dos de ellas son una elección aceptable, según la Escala Saludable de OCU.
La organización subraya todo tipo de excesos en la composición de las pizzas. Entre los más destacados se encuentra la sal, que ronda los 6,4 gramos para una ración de pizza de 400 gramos (la habitual para un adulto) y que representa el 128% de la ración diaria recomendada. Un problema especialmente habitual en las pizzas de jamón y queso.
Asimismo, señala las grasas saturadas, que suponen alrededor del 5% de la pizza; casi siempre por encima del límite recomendado del 3,5%. Un exceso más común en las pizzas de queso y las vegetarianas. En cuanto a los aditivos, señala que existen siete de media y que en algún caso llegan a 17. Algunos de ellos a evitar, como los colorantes E-150c y E-150d y los conservantes E-211, E-250, E-251, E-252 y E-341.
Y los ingredientes ultraprocesados, como los aromas, jarabes y dextrosas. En una de cada cuatro pizzas se contabilizan más de 10, el doble del límite aceptable. Está previsto que el aroma de humo, el más utilizado, se prohíba en productos no tradicionalmente ahumados a partir de julio.
En definitiva, solo cinco pizzas obtienen una calificación C en Nutriscore (un aprobado justo): Pizza jamón y queso de Eroski, Prosciutto de Hacendado (Mercadona), Pizza jamón y queso de El Corte Inglés Selection, Pizza barbacoa de Mamma Mancini de Aldi y Pizza&Salsa Pollo BBQ de Campofrío. Y únicamente las dos primeras son elecciones aceptables en la Escala Saludable de OCU, que además penaliza un excesivo grado de transformación.
“En definitiva, el uso de aditivos, jarabes, dextrosas almidones y aromas de humo, acompañado de gran cantidad de grasas saturadas, sal y una ingesta calórica muy alta, aconsejan reservar las pizzas para un consumo ocasional. Lo ideal es tomar un trozo, no consumirlas como ración única (sobre todo si superan los 400 gramos) y acompañarlas con una ensalada o verduras”, concluye OCU.










