El aumento del consumo de alimentos listos para servir durante el verano está reforzando el protagonismo de los productos de charcutería loncheados. En este contexto, Miguel España e Hijos apuesta por su gama ‘Ya Cortados’, una línea de embutidos envasados al vacío y preparados para abrir y consumir, con la que busca dar respuesta a una tendencia de consumo marcada por la practicidad sin renunciar a la calidad.
Según explica la compañía, el Informe de Consumo Alimentario en España 2024 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación confirma que las elaboraciones a la plancha o sin cocinar se han consolidado como las opciones predominantes en los hogares españoles. La practicidad ya está presente en una de cada cuatro ocasiones de comida o cena y el plato único acumula un 8,7% más de ocasiones de consumo que hace cinco años, una evolución que se intensifica durante los meses estivales.
Con este escenario de fondo, Miguel España e Hijos pone el foco en su gama ‘Ya Cortados’, integrada por Lomo Embuchado, Chorizo Extra, Salchichón Extra y Salchichón de Toledo, todos ellos presentados en sobres de 200 gramos envasados al vacío y listos para servir. La compañía destaca que el formato permite disfrutar del producto sin necesidad de cortarlo ni prepararlo previamente, adaptándose a comidas improvisadas, aperitivos o reuniones al aire libre.
La empresa señala que el verano favorece este tipo de consumo, ya que las comidas se trasladan con frecuencia a terrazas, jardines, playas o espacios de ocio, donde los consumidores priorizan soluciones rápidas y cómodas.
En esta línea, cita también un análisis de NIQ para 2026 según el cual el 40% de los consumidores españoles está dispuesto a pagar más por productos que les permitan ahorrar tiempo sin renunciar a la calidad, un comportamiento que refuerza el atractivo de este tipo de formatos.
«En verano, el consumo de embutidos en frío se dispara. La gente busca calidad, pero también inmediatez: quiere abrir y disfrutar, sin preparación y sin complicaciones. Nuestros ‘Ya Cortados’ son precisamente eso: cuatro décadas de tradición y saber hacer, listas para servir en segundos», afirma Miguel Ángel España, gerente de la compañía.
Además de facilitar el consumo inmediato, la empresa destaca la versatilidad de la gama, concebida para formar parte de tablas de aperitivo, bocadillos, ensaladas o cenas informales. El formato individual también contribuye, según la compañía, a un mejor control de las porciones y a reducir el desperdicio alimentario, en un contexto en el que los hogares españoles han disminuido este indicador un 15,8% desde 2016, de acuerdo con el mismo informe del MAPA.
Cuatro décadas de trayectoria
La apuesta por esta gama coincide con un año especialmente significativo para Miguel España e Hijos, que en 2026 celebra su 40 aniversario. Fundada en 1986 en Escalonilla (Toledo) por Miguel España Muñoz, la empresa ha evolucionado desde unas instalaciones iniciales de 1.200 metros cuadrados hasta superar actualmente los 40.000 metros cuadrados de superficie productiva.
En 2025 alcanzó una facturación de 71 millones de euros, un 7% más que el año anterior, procesa diariamente 20.000 kilos de carne y produce más de un millón de sobres de loncheados al mes. Sus productos están presentes en más de 75 países, mientras que la exportación representa cerca del 40% de sus ingresos.
La compañía afronta este aniversario respaldada también por dos reconocimientos recientes. Su fundador recibió el Premio ANICE 2025 a la Trayectoria Empresarial, mientras que Miguel España e Hijos fue distinguida con el Premio Empresa Familiar de Castilla-La Mancha 2026, que reconoce su arraigo territorial, su apuesta por el empleo rural y el relevo generacional desarrollado por la segunda generación de la familia España.










