El inicio de las rebajas de enero vuelve a poner a prueba las estrategias de marcas y retailers en un contexto marcado por la inflación, la saturación promocional y un consumidor más informado y exigente. En este escenario, el descuento deja de ser un factor diferencial suficiente y la personalización emerge como uno de los principales elementos para construir relaciones de fidelidad duraderas.
Los datos reflejan un cambio profundo en el comportamiento del comprador. Un cliente promedio participa en 10,7 programas de fidelización, pero más del 65% de los consumidores cambia de marca con facilidad si encuentra una propuesta de mayor valor. Durante periodos de alta intensidad comercial, como las rebajas, esta tendencia se intensifica: el consumidor compara más, es menos paciente y prioriza aquellas marcas que le ofrecen experiencias ágiles, relevantes y adaptadas a sus expectativas.
Según distintos informes sectoriales citados, muchos consumidores siguen recibiendo comunicaciones genéricas incluso en momentos clave de compra. Más del 60% reconoce estar dispuesto a cambiar de marca si encuentra una experiencia más satisfactoria o beneficios mejor alineados con sus necesidades, lo que evidencia el debilitamiento de la fidelidad tradicional y obliga a replantear las estrategias de captación y retención.
Ante este nuevo escenario, la tecnología se consolida como un aliado estratégico para las compañías. Plataformas de gestión de datos, herramientas de automatización y sistemas de análisis en tiempo real permiten conocer mejor al cliente y activar campañas personalizadas en función de su comportamiento, preferencias y momento de compra.
Desde savi Spain subrayan que los consumidores valoran especialmente los beneficios tangibles y las experiencias fluidas, como descuentos personalizados, cupones digitales, programas de fidelización, sorteos o dinámicas gamificadas. Estas fórmulas no solo contribuyen a mejorar la conversión, sino que también refuerzan el vínculo emocional con la marca.
En paralelo, los canales de comunicación evolucionan. El peso del email marketing tradicional continúa reduciéndose, mientras que las plataformas de mensajería directa, como WhatsApp, ganan protagonismo por su cercanía e inmediatez. Las tasas de apertura en estos canales pueden superar el 50%, frente a alrededor del 20% en el correo electrónico, lo que los convierte en herramientas clave para generar engagement y fidelidad.
Un reto estratégico para marcas y retailers
La diferenciación ya no depende únicamente del producto, sino de la experiencia global que rodea a la compra. Las marcas que apuestan por soluciones tecnológicas pueden activar campañas más eficaces, medir resultados en tiempo real y ajustar sus estrategias de forma continua, maximizando el retorno de la inversión y fortaleciendo la relación con el cliente.
De cara a 2025, más de la mitad de los consumidores se muestra muy propensa a permanecer fiel a una marca por el valor de sus recompensas, mientras que el 43% está dispuesto a compartir datos personales a cambio de beneficios personalizados. Además, el 32% de los consumidores participa ya en programas de fidelización de supermercados, lo que refleja el peso de este tipo de iniciativas en el retail alimentario.
“En un mercado cada vez más competitivo, la tecnología se ha convertido en un elemento clave para construir relaciones duraderas con los consumidores. Ya no se trata solo de vender, sino de ofrecer experiencias relevantes, personalizadas y memorables en cada punto de contacto”, señala Alfredo Pérez, director general de savi Spain.
Este enfoque genera un beneficio compartido para todo el ecosistema: los consumidores acceden a ventajas personalizadas, las marcas refuerzan la captación y la fidelidad, y los retailers incrementan el tráfico y la rotación tanto en canales físicos como digitales. En un entorno donde la lealtad es cada vez más frágil, la personalización se consolida como uno de los principales pilares para fidelizar al consumidor y diferenciarse en el mercado.










