Tomando como referencia las hectáreas de viñedo de Cava en Cataluña, la compra de uva de la DO Cava durante esta vendimia inyectará alrededor de 100 millones de euros directamente a los viticultores del territorio. Se trata, con diferencia, del principal ingreso agrario del Penedès, Anoia, Garraf y del resto de comarcas productoras, con un impacto sobre más de 6.200 familias de viticultores.
Con el inicio de la vendimia 2026, el Consejo Regulador de la D.O. Cava confirma que el sector mantendrá, de forma mayoritaria, los precios de compra de uva de la campaña anterior tanto para el Cava de Guarda como para el Cava de Guarda Superior. En el caso de las 18 bodegas elaboradoras integrales, aquellas que llevan a cabo todo el proceso de elaboración de principio a fin en sus propias instalaciones, se llega a pagar hasta un euro el kilogramo por la uva ecológica vendimiada a mano.
Estos precios se alcanzan después de que las previsiones iniciales de un excedente de producción de alrededor del 30% se hayan visto matizadas por la falta de lluvias durante el último mes y medio, circunstancia que ha reducido el rendimiento del viñedo y ha propiciado que las bodegas acaben adquiriendo más uva de la prevista inicialmente.
No toda la uva se paga igual. La uva destinada al Cava de Guarda Superior, el segmento con mayores periodos de crianza y viñedos seleccionados se paga hasta un 27% más que la destinada al Cava de Guarda, una diferencia que la Denominación mantiene deliberadamente para premiar la calidad e incentivar a los viticultores que apuestan por rendimientos más bajos y una mayor exigencia técnica y cualitativa.
La presidenta del Consejo Regulador de la D.O. Cava, Marta Vidal, ha declarado que “el Cava tiene una importancia fundamental para la preservación del viñedo en nuestro país y para la creación de productos que internacionalizan y dan continuidad a nuestros viñedos. Por eso trabajamos conjuntamente para proteger los intereses de viticultores y elaboradores; por eso pagamos más por la calidad; y por eso hemos puesto en marcha medidas para que las oscilaciones climáticas no acaben siendo asumidas por quienes tienen menor capacidad para hacerlo. Trabajamos para alcanzar un pacto de valor para el viñedo, con información clara y contratos transparentes para el viticultor. Y lo hacemos, además, desde la mayor dimensión del sector: 190 millones de botellas, 12.000 puestos de trabajo y 6.200 familias de viticultores que dependen de él. Cuando se habla del precio de la uva, hay que hacerlo con todas las cifras sobre la mesa”.
Impulso al viñedo ecológico y medidas para proteger al sector
El porcentaje de viñedo ecológico, con un precio un 17% superior al del viñedo tradicional en el Cava de Guarda, ya representa el 57% de toda la producción de la D.O. y alcanza el 100% en el CAVA de Guarda Superior. Esta tendencia ha crecido de forma sostenida en los últimos años, impulsada por el compromiso de los elaboradores y viticultores de la D.O.
El Consejo Regulador ha aprobado este año las normas de campaña con medidas estructurales destinadas a adaptar el sector a los efectos del cambio climático. Se establece un rendimiento máximo de 10.000 kg/ha para la producción inmediata de Cava de Guarda y se consolida la provisión de garantía cualitativa, un mecanismo ya utilizado en la Champagne que permite disponer de una reserva limitada de vino de calidad, con un umbral para los Cavas de Guarda comprendido entre los 10.000 y los 12.000 kg/ha, con el objetivo de absorber las oscilaciones de producción derivadas de la sequía o de cosechas excepcionales.
El sector trabaja junto con la Generalitat de Catalunya para financiar esta reserva a través del ICF y complementa este esfuerzo con ayudas que cubren el 60% del coste de producción del mosto concentrado rectificado, con el que las bodegas sustituyen el azúcar de caña importado por mosto procedente de sus propios viñedos.
Origen y calidad certificada
Cerca del 90% del Cava se elabora con variedades autóctonas (xarel·lo, macabeo y parellada), fruto de un clima mediterráneo y de una tradición vitivinícola de más de 150 años.
La D.O. Cava es la única denominación de origen que cata el 100% de la materia prima destinada a la elaboración, y controla la calidad, la cantidad y el origen de todo el proceso. Con el inicio de la vendimia, su equipo de inspección se amplía hasta 90 personas para garantizarlo: llevan a cabo más de 2.000 inspecciones presenciales en viñedos cada año y el control del 80-85% de toda la entrada de uva y cata del 100% del vino base, —primero en las bodegas, y después en el Consejo Regulador, — antes de excluir únicamente el 1% de las partidas, un 0,1% del total producido. Ninguna otra denominación de origen en España aplica un control tan exhaustivo.










