La automatización industrial atraviesa un momento de transformación en España. Aunque la robótica mantiene un papel cada vez más relevante en las plantas de producción, la evolución de las inversiones no está siendo homogénea entre los distintos sectores industriales. No obstante, la industria de alimentación y bebidas si ha incrementado su apuesta por esta tecnología.
Así lo recogen los últimos datos de la Federación Internacional de Robótica (IFR) que muestran una evolución desigual entre los distintos sectores industriales. Mientras la cifra de robots industriales instalados en España descendió un 15% respecto al año anterior, la industria de alimentación y bebidas destacó por su trayectoria positiva. En 2025 el sector incorporó 706 robots, un 16,7% más que en 2024, cuando se registraron 605.
Este crecimiento ha llevado a Food & Beverage a adelantar al sector del metal y a situarse como el segundo sector cliente de robots industriales en el país, representando casi el 17% de las instalaciones. Más allá del dato puntual, esta evolución apunta a un cambio progresivo en el mapa de la automatización industrial española, con sectores al margen de la automoción ganando peso en la demanda de soluciones robóticas.
Una industria estable ante los ciclos económicos
Según explica Teradyne Robotics, parte de la explicación se encuentra en la propia naturaleza de la industria alimentaria. Mientras la automoción presenta un comportamiento más cíclico, “el sector de la alimentación y las bebidas cuenta con una demanda más estable y ahora está en auge”, aclara Jordi Pelegrí, Country Manager Iberia en Teradyne Robotics.
Esta diferencia de comportamiento ayuda a entender por qué Food & Beverage está avanzando en un momento en el que el conjunto de las instalaciones de robots industriales en España ha retrocedido. Pero la estabilidad del sector no es el único factor. La propia configuración de las plantas y de sus procesos productivos está generando nuevas oportunidades para la automatización.
Una de las áreas donde esta evolución resulta especialmente visible es el final de línea. Los datos del IFR muestran que las instalaciones destinadas a packaging, picking y placing crecieron un 16,1% en 2025, hasta alcanzar los 412 robots. Y es que en el sector alimentario estas aplicaciones están estrechamente relacionadas con operaciones como el paletizado, el encajado o la inspección. Se trata de procesos especialmente exigentes desde el punto de vista ergonómico, en los que la automatización permite abordar tareas repetitivas y físicamente complejas, al mismo tiempo que aporta flexibilidad a las operaciones.
“Las aplicaciones de final de línea como el paletizado, encajado, conformado de cajas e inspección están creciendo porque se trata de ejercicios ergonómicamente complicados. Ahí es donde se necesita aplicar la automatización para ser competitivo”, explica Pelegrí.
En busca de soluciones más flexibles
El crecimiento de la robótica en alimentación y bebidas no responde únicamente a una mayor disposición a automatizar. Desde Teradyne Robotics detectan también una evolución en lo que las empresas esperan de estas tecnologías. “Lo que el sector nos demanda son soluciones de máquina estandarizadas”, apunta Pelegrí. O lo que es lo mismo: soluciones concebidas como sistemas completos, testados y preparados para incorporarse a los procesos productivos.
Esta demanda está vinculada a la necesidad de combinar automatización y flexibilidad. En aplicaciones como el paletizado, por ejemplo, la posibilidad de realizar modificaciones de forma sencilla permite adaptar las operaciones a diferentes necesidades sin perder agilidad. A ello se suman otras características propias de la robótica colaborativa, como la facilidad de instalación, la utilización en espacios reducidos y la usabilidad para el usuario final. Factores que, según la compañía, están contribuyendo a hacer más accesible la automatización para la industria.
La automatización, sin embargo, no se limita a las operaciones directamente relacionadas con el producto. La evolución de las soluciones de robótica móvil está permitiendo ampliar su aplicación hacia la intralogística con tal de conectar diferentes etapas del proceso productivo.
En este sentido, la automatización puede extenderse más allá de una operación concreta y abordar también los movimientos internos de materiales, como el traslado de palés entre las zonas de producción y las áreas de intralogística. Se trata de una vía para integrar diferentes tareas dentro de los flujos internos de las plantas y, así, ampliar el alcance de la automatización más allá del propio final de línea.
Un ecosistema maduro que crece en alimentación
Aunque la robótica colaborativa lleva aproximadamente dos décadas presente en España, “esta tendencia no es del todo nueva”, asegura Pelegrí. Y es que las demandas vinculadas a la ergonomía y la automatización, junto con la naturaleza relativamente estable de la industria, han generado un entorno favorable para la expansión de la robótica en estos últimos años.
La evolución de 2025 apunta, por tanto, a una diversificación progresiva del mapa de la automatización industrial en España. La automoción continúa teniendo un peso relevante, pero el avance de la alimentación y bebidas demuestra que otros sectores están adquiriendo protagonismo y generando nuevas oportunidades para la robótica.
En este escenario, Food & Beverage presenta “una tendencia que muy probablemente continuará debido a su potencial de crecimiento”, concluye Pelegrí. Por eso está emergiendo como uno de los ámbitos de automatización más potentes de los próximos años.










