La Asociación de Bebidas Refrescantes, entidad que representa a las bebidas frías sin alcohol y con base agua, incorpora a cuatro nuevas compañías con un fuerte carácter local que confirman el arraigo y el dinamismo de esta industria en España.
Los nuevos asociados son Begudes Puig, una compañía familiar actualmente dirigida por la tercera y cuarta generación de refresqueros que está ubicada en Palma de Mallorca; Destilerías MG, empresa familiar catalana asentada en el municipio de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) desde 1835; Rafinade, con sede en Castellón de la Plana, elabora sodas gastronómicas artesanales a partir de zumo de fruta de origen español y Vitae Slow Drinks ubicada en Pineda de Mar (Barcelona) y especializada en elaborar kombucha siguiendo el método tradicional.
La directora general de la Asociación de Bebidas Refrescantes, Beatriz Blasco Marzal, destaca que “la incorporación de estos nuevos asociados es una excelente noticia para todo el sector. No solo refuerza nuestra representatividad, sino que demuestra la voluntad de esta industria de seguir colaborando y trabajando unida”.
Además, las nuevas compañías reflejan la diversidad propia de este sector y de la categoría. Actualmente la Asociación de Bebidas Refrescantes integra más de 100 marcas y más de 2.000 referencias de bebidas frías sin alcohol y base agua que por su propia naturaleza son refrescantes y conforman una categoría diversa y en constante evolución, que ofrece al consumidor posibilidad de elección en cada momento.
Dentro de la enorme variedad de opciones que ofrece la categoría las principales son refrescos, gaseosas, bebidas de té, isotónicas y deportivas, aguas enriquecidas y las variedades bajas y sin calorías de todas ellas.
Industria española y producción local
La industria de las bebidas refrescantes en España presenta un tejido empresarial diverso. En concreto, en la Asociación conviven grandes compañías con una fuerte presencia internacional y pequeñas y medianas empresas que tienen un peso muy relevante (60%). Además, el sector está presente en todo el territorio. Cuenta 151 centros de actividad en 115 municipios de todas las comunidades autónomas.
En concreto, el 75% de los centros de producción de bebidas refrescantes se sitúan en pequeñas ciudades y municipios de menos de 30.000 habitantes, como Martorelles o Pineda de Mar (Barcelona), Carcaixent (Valencia), Béjar (Salamanca), Santa Comba (A Coruña), Tacoronte (Santa Cruz de Tenerife) o Etxabarri (Álava), entre otros. Estos pequeños municipios son los más expuestos al reto demográfico y donde el impacto positivo del sector en la economía, el empleo y la sociedad se hace más patente.
Esta capilaridad se traduce en un sólido arraigo local y en una contribución significativa al desarrollo económico y social de las comunidades donde opera.
En conjunto, la actividad del sector de las bebidas refrescantes aporta a la economía nacional 11.600 millones de euros de valor añadido bruto (VAB), lo que representa el 0,8% del PIB nacional. En términos de empleo, el sector tiene una aportación muy relevante y contribuye a la generación de 206.000 puestos de trabajo en España a través de toda su cadena de valor.










