El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, ha anunciado este miércoles a última hora el cierre de todos los comercios, excepto farmacias y supermercados. Se trata de una nueva medida de contención del brote de coronavirus en el país alpino.
En concreto, el texto acordado por el gobierno señala que “las actividades de venta minorista se suspenden, con la excepción de las actividades de alimentos y necesidades básicas, tanto en el contexto de las empresas del vecindario como en la distribución a mediana y gran escala, también incluidas en centros comerciales, siempre y cuando se permita el acceso a las actividades mencionadas”.
“Independientemente del tipo de actividad que se lleve a cabo, los mercados están cerrados, con la excepción de las actividades destinadas a vender solo alimentos. Periódicos, estancos, farmacias y parafarmacias permanecen abiertos. En cualquier caso, se debe garantizar la distancia de seguridad interpersonal de un metro”, añade.
En principio, esta medida estará vigente hasta el próximo 25 de marzo.










