Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, Grupo Interóleo ha destacado que el olivar puede convertirse en uno de los grandes aliados naturales para la captura de carbono, la conservación de biodiversidad y la lucha contra la desertificación en el Mediterráneo.
En un contexto marcado por fenómenos climáticos extremos, incremento de temperaturas y presión sobre los recursos hídricos, la compañía defiende que el futuro del sector oleícola pasa por convertir las explotaciones agrícolas en auténticos «sumideros de carbono» y modelos de economía circular.
Esta reflexión llega en un momento especialmente sensible para Andalucía y para Jaén, principal provincia productora de aceite de oliva del mundo, donde los efectos del cambio climático ya están impactando directamente en la producción y en la rentabilidad del olivar.
Según el Informe de Sostenibilidad 2025 de Interóleo, la organización ha logrado reducir un 10% las emisiones de CO₂ asociadas a los desplazamientos de su personal en apenas un año, pasando de 124 gramos de CO₂ por kilómetro en 2024 a 112 gramos en 2025. Además, los kilómetros recorridos se redujeron un 26%, mejorando la eficiencia operativa de la compañía.
Pero el dato más llamativo está en la estrategia futura: Interóleo se ha comprometido a reducir un 30% sus emisiones de CO₂ antes de 2030, alineándose con los objetivos europeos de descarbonización y con las nuevas exigencias ESG impulsadas por Bruselas.
«El olivar ya no puede entenderse únicamente como un cultivo agrícola. Hoy representa una herramienta estratégica frente al cambio climático, capaz de generar valor ambiental, económico y social al mismo tiempo. Creemos que el futuro del sector pasa por avanzar hacia un modelo más eficiente, más circular y resiliente, donde sostenibilidad y competitividad vayan de la mano. Reducir emisiones, impulsar energías renovables y mejorar la gestión de recursos no es solo una obligación ambiental; es también una oportunidad para fortalecer el liderazgo internacional del aceite de oliva español y garantizar el futuro del medio rural», señalan desde Grupo Interóleo.
En paralelo, Interóleo impulsa iniciativas de economía circular orientadas a transformar residuos del proceso oleícola en energía renovable. Uno de los proyectos estratégicos de la compañía es BIOGAS, centrado en el aprovechamiento del alperujo para generar energía limpia y reducir la huella de carbono de las almazaras.
La dimensión ambiental no es el único indicador que está evolucionando. El grupo empresarial cooperativo mantiene al 100% de su plantilla con contratos indefinidos, mientras su índice global de clima laboral alcanza una puntuación de 4,21 sobre 5.
Otro de los elementos diferenciales de Interóleo pasa por la trazabilidad y la innovación tecnológica aplicada a la sostenibilidad. La compañía ya comercializa aceites vinculados a proyectos de biodiversidad utilizando tecnología blockchain para garantizar la trazabilidad del producto. Uno de esos proyectos ha permitido exportar 47.500 botellas de AOVE sostenible a Ecuador.










