La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) ha trasladado a las principales formaciones políticas sus prioridades para la industria de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Entre sus demandas, la organización reclama concretar el reconocimiento del carácter esencial del sector y garantizar que sus necesidades se tengan en cuenta en el diseño de las políticas nacionales y europeas.
FIAB subraya el papel de la industria de alimentación y bebidas como primer sector industrial español y destaca su contribución a la generación de empleo, la cohesión territorial y la dinamización de las zonas rurales, además de su vinculación con la gastronomía y el turismo.
«Desde la colaboración público-privada, creemos que la unidad de mercado, la simplificación administrativa, la seguridad jurídica, la proporcionalidad regulatoria y la competitividad energética deben estar garantizadas», señala Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB.
La Federación considera necesario avanzar en estas áreas y establecer incentivos fiscales que favorezcan la inversión productiva, la modernización de las instalaciones, la digitalización, la innovación y la eficiencia energética. También pide evitar o suspender figuras tributarias nacionales que, a su juicio, puedan situar a las empresas españolas en desventaja frente a las de otros países de la Unión Europea, como ocurre con el impuesto al plástico.
Sostenibilidad y etiquetado digital
En materia de sostenibilidad, FIAB reclama que la futura Ley de Consumo Sostenible no vaya más allá del marco normativo europeo. Asimismo, defiende que el nuevo sistema español de depósito, devolución y retorno de envases (SDDR) se ajuste estrictamente al Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases, sin incorporar obligaciones nacionales adicionales que puedan fragmentar el mercado.
La organización también apuesta por promover el etiquetado digital y fomentar una alimentación equilibrada mediante una mayor variedad de opciones para los consumidores y el refuerzo de la educación nutricional. En este ámbito, considera necesario impulsar políticas que faciliten información veraz, científica y contrastada sobre alimentación, nutrición y salud.
A estas medidas suma la puesta en marcha de campañas dirigidas a mejorar el conocimiento de la ciudadanía sobre la aportación económica y social de la industria alimentaria, así como su papel en el desarrollo de los territorios.
La internacionalización es otro de los ámbitos incluidos en las propuestas remitidas a los partidos. FIAB plantea aumentar el apoyo a las empresas exportadoras, especialmente a las pequeñas y medianas empresas, y facilitar su participación en ferias y pabellones españoles. Además, reclama establecer mecanismos previamente definidos que puedan activarse ante la imposición de aranceles, barreras sanitarias o restricciones injustificadas. El objetivo es aportar mayor previsibilidad a las compañías ante este tipo de situaciones.
La Federación también defiende avanzar en acuerdos comerciales con terceros países. Entre sus prioridades menciona la conclusión de negociaciones con Tailandia, Emiratos Árabes Unidos y Malasia, así como la ratificación de los acuerdos con Australia, México, Filipinas, Indonesia e India. La diversificación de los mercados de destino figura entre las líneas de actuación que propone para las empresas españolas.
Evaluar el impacto de las medidas laborales
En el ámbito laboral, FIAB pide que cualquier nueva medida de carácter laboral o salarial vaya precedida de una evaluación de sus posibles efectos sobre el empleo, la inversión, la productividad y la competitividad de las empresas.
También considera necesario impulsar planes de formación específicos para los perfiles industriales, técnicos y digitales que requiere el sector. En cuanto a las prácticas formativas, reclama garantizar su calidad y evitar exigencias desproporcionadas que puedan desincentivar la participación de las empresas y reducir las oportunidades de formación de los jóvenes.
Por último, la Federación incluye entre sus prioridades el impulso de la innovación. Para ello, propone reforzar la participación de la industria de alimentación y bebidas en los programas europeos de investigación e innovación y potenciar la Plataforma Tecnológica Food For Life-Spain como espacio de colaboración entre empresas, centros tecnológicos, universidades y administraciones públicas.










