Durante 2025, se enviaron 1.335 millones de paquetes, un 10% más que en 2024 y un 148% más que en 2019, mientras que los envíos tradicionales descendieron un 8%, hasta los 1.164 millones (fueron la mitad que en 2019 y la tercera parte de los de 2015), según el Informe Anual del Sector Postal 2025 publicado por la CNMC.
La paquetería obtuvo 7.325 millones de ingresos, un 10% más que en 2024 (+86% respecto a 2019), frente a los 1.146 millones del sector postal tradicional, un 3% más con respecto al año anterior (-17 % respecto a 2019).
Dos de cada tres envíos de mensajería y paquetería fueron paquetes de poco peso (hasta dos kilogramos), y casi ocho de cada 10 envíos tradicionales fueron cartas ordinarias o tarjetas postales. Las Administraciones Públicas realizaron el 30% del total de los envíos postales tradicionales.
Correos presentó una cuota del 84% en el sector postal tradicional y del 16% en paquetería. Las compañías inscritas en el registro de operadores postales pasaron de 1.765 a 4.565 en los últimos diez años impulsados por la paquetería del comercio electrónico.
Según el Panel de hogares de la CNMC (oleada del segundo semestre de 2025), solo el 10% de los españoles recibió paquetes no vinculados al comercio electrónico (hace 10 diez años era el 17%), y el 61,2% recibió al menos un envío derivado de una compra online (hace diez años era el 29%). De estos, el 35% devolvió alguna compra (logística inversa) y el 16% tuvo alguna incidencia en la entrega de su último paquete.
La gran mayoría de los paquetes se entregó en el domicilio del destinatario (86%), seguido de los puntos de conveniencia (9%) y las taquillas autoservicio (3%). Estas infraestructuras de logística de última milla van en aumento.
Del 17% de usuarios que señaló haber pagado gastos de envío para recibir su compra online, el 78% aceptaría, a cambio de un descuento en los gastos de envío, que la entrega fuera en lugar distinto de su domicilio, y el 58 %, que la entregara fuera más tarde.










