El canal de Alimentación Moderna se consolida como uno de los principales pilares del negocio de Coca-Cola Europacific Partners (CCEP) en España. Según explica Carlos Aguirregomezcorta, director de Alimentación Moderna de la compañía en Iberia, en una entrevista concedida a Financial Food, este canal representa actualmente el 39% del volumen de ventas, una cifra que alcanza el 51% si se incorpora la actividad del cash & carry.
Este peso evidencia el cambio progresivo en la estructura del consumo y refuerza el papel estratégico de este canal dentro de la compañía. En los últimos años, además, ha demostrado una elevada resiliencia, especialmente durante la pandemia, cuando el traslado del consumo desde la hostelería hacia el hogar permitió sostener parte de la actividad.
Más allá de su volumen, Alimentación Moderna se posiciona como un entorno clave para generar crecimiento en un contexto de elevada competencia. En este sentido, Aguirregomezcorta subraya que la diferenciación es el principal vector de desarrollo. El objetivo pasa por construir propuestas que generen valor para el distribuidor y que impulsen la categoría desde la demanda, apoyándose en bebidas líderes, planes comerciales que incrementen la rotación y un alto nivel de servicio.
En paralelo, la innovación juega un papel relevante, no solo en el lanzamiento de nuevos productos, sino también en el desarrollo de formatos adaptados a las distintas ocasiones de consumo. Todo ello en un contexto en el que el espacio en el lineal es limitado, lo que obliga a una selección cada vez más precisa del surtido.
El dato redefine el surtido y la ejecución
Uno de los elementos diferenciales en la gestión del canal es el uso intensivo del dato. La compañía destaca que la información en tiempo real sobre consumo y stock permite mejorar la previsión y asegurar la disponibilidad del producto en el punto de venta. Además, esta capacidad analítica está contribuyendo a redefinir el surtido, priorizando aquellas referencias con mayor potencial en función del contexto de compra. “No se trata de tenerlo todo, sino de elegir bien”, apunta el directivo.
Este enfoque se traduce en herramientas como la “foto de éxito”, que guía la disposición de la categoría en el lineal, en espacios adicionales y en equipos de frío, con el objetivo de maximizar la visibilidad y la rotación.
Dentro de Alimentación Moderna, la evolución de los distintos canales también refleja cambios en los hábitos de compra. La compañía destaca el creciente protagonismo de los modelos vinculados al consumo en el hogar y al suministro directo, así como el avance de la digitalización. En este sentido, la capacidad de generar ocasiones de consumo en el hogar (comidas, momentos de ocio o rutinas funcionales) se convierte en un elemento clave para seguir impulsando la categoría.
Tendencias de consumo: más funcionalidad y conveniencia
De cara al futuro, el crecimiento del canal estará marcado por la evolución de las preferencias del consumidor. Entre las principales tendencias destaca el aumento del consumo de bebidas sin o bajas en calorías, así como de opciones percibidas como más funcionales, como aguas, tés listos para beber, isotónicas o energéticas.
A ello se suma la creciente relevancia del consumo inmediato, impulsado por formatos pequeños y por la necesidad de disponer de producto frío, especialmente en entornos de compra rápida o vinculados al ready to eat.
En conjunto, el hecho de que Alimentación Moderna alcance ya hasta el 50% del volumen de ventas de CCEP en España confirma su papel central dentro de la estrategia de la compañía, en un contexto en el que la capacidad de adaptación al consumidor y el uso del dato marcarán la evolución del canal en los próximos años.









