Alimerka ha dado un nuevo impulso a su estrategia de sostenibilidad y modernización logística con la incorporación a su flota de una cabeza tractora 100% eléctrica. Se trata de un vehículo de gran capacidad, capaz de transportar hasta 42 toneladas y alcanzar una autonomía de hasta 500 kilómetros, lo que supone un avance relevante en la electrificación del transporte de mercancías de largo recorrido.
La nueva unidad permitirá a la compañía extender el uso de la movilidad eléctrica a sus tiendas de Castilla y León, reforzando la eficiencia de su red logística y ampliando el alcance operativo de su flota cero emisiones. La incorporación se enmarca en un contexto en el que aún son pocas las empresas en España que cuentan con vehículos eléctricos de estas características, capaces de combinar alta capacidad de carga y gran autonomía.
Para esta adquisición, Alimerka ha contado con la colaboración del concesionario asturiano de Mercedes-Benz, Adarsa. Además, la compañía ha previsto ampliar su flota en las próximas semanas con la incorporación de un vehículo rígido de 26 toneladas de capacidad y hasta 350 kilómetros de autonomía, que reforzará las rutas intermedias de distribución.
Estas incorporaciones consolidan la evolución de un modelo logístico en el que la empresa ya ha venido avanzando en los últimos años. En la actualidad, su flota eléctrica está compuesta por 21 camiones con autonomías de entre 100 y 250 kilómetros, destinados al reparto de última milla y a la distribución regional. Con los nuevos vehículos, Alimerka amplía su capacidad para operar en rutas de mayor distancia y volumen.
El compromiso con la electrificación no es nuevo. Desde 2012, la compañía utiliza furgonetas 100% eléctricas para el reparto a domicilio, una flota que acaba de ser renovada y que está formada por 24 vehículos de última generación. En conjunto, esta evolución ha permitido a la empresa integrar distintas soluciones de transporte eléctrico en función de las necesidades operativas.
Más allá del impacto ambiental, la compañía subraya también las mejoras en la experiencia de conducción, con vehículos más silenciosos, sin vibraciones y con una conducción más suave para los conductores. Toda la operativa de transporte se apoya, además, en el sistema de navegación TomTom Webfleet, que permite optimizar rutas en tiempo real, mejorar la eficiencia y reforzar la seguridad en la distribución.
Desde 2018, Alimerka ha destinado más de 20 millones de euros a la transformación de su modelo logístico, de los cuales más de seis millones han sido invertidos en vehículos 100% eléctricos. A esta estrategia se suma el desarrollo de infraestructuras propias en su centro logístico, donde dispone de 21 cargadores ultrarrápidos.
Estas inversiones forman parte de la hoja de ruta de la compañía hacia un modelo de logística más eficiente y con menor impacto ambiental, en línea con su apuesta por la innovación en toda la cadena de distribución.










