En mercados, chiringuitos, tiendas familiares y comercios de proximidad, el efectivo mantiene un papel protagonista y forma parte natural de muchos de los gastos cotidianos durante el verano, según revela la V edición del estudio ‘Hábitos y percepción de los españoles respecto al sector bancario 2026’, elaborado por Nickel.
El trabajo recoge que para el 59,3% de los españoles una de las principales ventajas del uso del efectivo es poder pagar en pequeños comercios que no aceptan pagos con tarjeta. El dato muestra hasta qué punto el dinero físico sigue ligado a la vida cotidiana y al comercio local, especialmente durante los viajes a pueblos, destinos rurales y pequeñas localidades costeras.
Esto se suma a las conclusiones del último estudio sobre hábitos en el uso del efectivo del Banco de España, según el cual el 57% de los consumidores lo utiliza como medio de pago principal en los establecimientos físicos, por delante de la tarjeta, con un 27%, y de los dispositivos móviles, con un 15%.
Más puntos cercanos para acceder al efectivo
La llegada del verano también pone el foco en la disponibilidad de lugares donde retirar o ingresar dinero, especialmente fuera de las grandes ciudades. En municipios pequeños y zonas rurales, la distancia hasta una oficina o un cajero puede ser mayor, lo que convierte la proximidad en un factor importante tanto para residentes como para visitantes.
Según la encuesta de Nickel, el 74,7% de los españoles afirma haber observado el cierre de varias sucursales o cajeros en su zona. Además, un 53% reconoce haberse quedado alguna vez sin poder retirar dinero cuando lo necesitaba por falta de cajeros o puntos de acceso. “En Nickel trabajamos para que acceder al efectivo sea fácil, también durante las vacaciones, aportando tranquilidad a los viajeros y apoyando, al mismo tiempo, la actividad del comercio de proximidad”, destaca Nerea Toña, CEO de Nickel en España.










