Frozen España, la Asociación Nacional de Fabricantes y Distribuidores de Producto Congelado, ha advertido de que la actual situación macroeconómica y geopolítica está generando una presión directa sobre la producción, conservación, transporte y distribución de alimentos congelados en España.
Según explica la organización, “el incremento de los costes de combustible, energía, fertilizantes, materias primas, plásticos, envases y logística no responde a un aumento artificial de márgenes en origen o distribución, sino a una acumulación de factores externos que afecta a toda la cadena alimentaria, estando en un punto crítico la producción en orígenes como el mar o el campo”.
Desde la asociación se recuerda que los productos congelados cumplen una función esencial: garantizar el acceso a una versatilidad de alimentos seguros, disponibles y asequibles en cualquier punto del territorio, manteniendo la cadena de frío y reduciendo mermas en un contexto de creciente incertidumbre.
Frozen España reclama a las administraciones públicas medidas específicas de apoyo al transporte refrigerado como es el aumento de la capacidad de carga de los vehículos de 3.500 kilogramos, a la producción alimentaria, a la eficiencia energética y a la distribución de productos esenciales. La asociación considera necesario reconocer la cadena de frío alimentaria como infraestructura estratégica para la seguridad alimentaria y la estabilidad de precios, con medidas fiscales urgentes, como la regulación unitaria del IVA en todos los productos congelados al 0% de IVA.
“Defender la cadena del congelado es defender el acceso de los consumidores a productos de primera necesidad. La subida de precios no puede atribuirse de forma simplista a productores o distribuidores, sino a una situación internacional que está tensionando combustible, energía, materias primas y logística”, señalan desde Frozen España.
De este modo, la asociación pide un marco de diálogo urgente entre administraciones, sector alimentario, transporte y distribución para evitar que la presión de costes derive en problemas de abastecimiento, pérdida de competitividad o encarecimiento adicional para el consumidor final.










