Freixenet, referente global en vinos espumosos de calidad, ha reforzado su posición en materia de sostenibilidad tras la renovación de la certificación Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP) y la mejora de su calificación en el rating internacional de EcoVadis, dos hitos que consolidan su estrategia ambiental, social y de gobernanza.
En el ámbito sectorial, la compañía ha renovado la certificación SWfCP, uno de los estándares más exigentes del sector vitivinícola en materia de sostenibilidad. Este sello, impulsado por la Federación Española del Vino (FEV), evalúa de forma integral la mejora continua de las bodegas, incorporando criterios ambientales, sociales, económicos y de gobernanza.
Freixenet ha destacado que todas sus bodegas en el Penedès cuentan ya con esta certificación. En este ejercicio, Freixenet y Segura Viudas han renovado el distintivo, mientras que UCSA lo ha obtenido por primera vez, lo que refuerza la implantación del modelo sostenible en toda la cadena de valor del grupo.
En paralelo, la compañía ha registrado un avance relevante en la evaluación de EcoVadis, una de las plataformas de referencia mundial en la medición del desempeño en sostenibilidad empresarial. Freixenet ha alcanzado una puntuación global de 75 sobre 100, situándose en el percentil 92 y entrando en el Top 8% de las empresas evaluadas a nivel internacional, lo que le ha valido la medalla de plata.
La evaluación de EcoVadis analiza cuatro áreas clave: medio ambiente, prácticas laborales y derechos humanos, ética y compras sostenibles. En este ámbito, el informe destaca especialmente la solidez de las políticas medioambientales de la compañía, así como su adhesión a iniciativas internacionales como el Pacto Mundial de las Naciones Unidas.
Con estos resultados, Freixenet refuerza su posicionamiento en sostenibilidad dentro del sector vitivinícola, avanzando en la mejora continua de sus estándares ambientales, sociales y de gobernanza y consolidando su estrategia a largo plazo en este ámbito.










