El mercado nacional de cosmética y perfumería alcanzó en el último ejercicio un valor de 11.800 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 5,8% respecto a 2024, según los datos de Stanpa, la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética, que ha presentado este jueves la Radiografía de la industria cosmética y del perfume en España 2025, un análisis que confirma la solidez y la proyección internacional de una industria estratégica en un entorno global marcado por la presión geopolítica y comercial.
La organización señala que este desempeño permite consolidar una aportación superior al 1% del PIB nacional, crecimiento mayor al de otros sectores relevantes como la moda o la restauración. En este contexto, Val Díez, CEO de Stanpa, ha destacado que “el éxito de la industria cosmética en España se apoya en fundamentos industriales y científicos sólidos y en una innovación de impacto que le permiten seguir creciendo y compitiendo a nivel internacional, incluso en un entorno más exigente”.
“Hoy, esa competitividad está condicionada por cuatro factores clave: la geopolítica y las tensiones comerciales, un entorno regulatorio cada vez más complejo, una creciente competencia desleal y la dinámica transformación del mercado y del consumidor”, ha añadido.
En un contexto en el que los consumidores orientan cada vez más sus decisiones hacia propuestas de mayor valor, el perfume se consolida como el principal motor de crecimiento de la industria, reforzando además la posición de España como segundo exportador mundial de perfumes. Este dinamismo responde a un consumidor más sofisticado e informado, que prioriza propuestas de alto valor añadido, donde el lujo, la sensorialidad y la experiencia de marca son determinantes.
En 2025, el perfume registró un crecimiento del 9,5%, frente al 5,8% del mercado total, superando los 2.400 millones de euros, y se consolidó como la segunda categoría más relevante (21%). Este comportamiento se refleja también en el canal selectivo (perfumerías y puntos de venta especializados), que lideró el avance de la industria con un crecimiento del 8,9% y representó el 23% del mercado total.
Con una aspiración por una mayor longevidad muy presente, el cuidado de la piel se mantiene como el principal pilar de la industria, con un 32% del mercado y un crecimiento del 4,6%, impulsado por el tratamiento facial y la fotoprotección (+8%). El cuidado del cabello destaca entre las categorías más dinámicas, con un crecimiento del 6,5%, especialmente en productos de tratamiento (+11 %). Por su parte, el cuidado personal avanza un 4,6%, mientras que la cosmética de color registra un crecimiento más moderado (+3,5%).
La industria de la cosmética y del perfume refuerza su liderazgo global
A la fortaleza del mercado interior se suma la proyección internacional de la industria, en un contexto geopolítico que tensiona las exportaciones y eleva la incertidumbre.
Estados Unidos, primer destino extracomunitario, con 725 millones de euros de exportación en 2025, reflejó que las políticas arancelarias han provocado una caída del 13 %. Por otra parte, el grave conflicto en Oriente Medio, mercado estratégico con 480 millones en exportaciones, obliga a afrontar disrupciones energéticas, logísticas e incertidumbres que condicionan la operativa internacional. En Latinoamérica, otro mercado estratégico, la falta de reciprocidad comercial del acuerdo de Mercosur, que no incluye categorías clave de la industria, dificulta el acceso a mercados clave, asimetría que también se produce en otros destinos en Asia.
A pesar de este entorno, la industria es capaz de defender una posición sólida en los mercados internacionales y refuerza su papel como uno de los grandes motores exportadores del país. De este modo, las exportaciones de perfumes y cosméticos crecieron un 5,5%, alcanzando el máximo histórico de 10.124 millones de euros, consolidando su liderazgo global sostenido por una balanza comercial altamente positiva de 3.849 millones de euros.
La industria exporta hoy más perfumes y cosméticos que el vino y el aceite de oliva juntos, apoyándose en una base industrial sólida en España y en un ecosistema diverso, en el que conviven grandes compañías y un amplio tejido de pymes con vocación internacional (84 %). Todo ello refuerza el posicionamiento de España como hub estratégico para la industria cosmética global.
En perspectiva, las exportaciones de la industria se han duplicado en los últimos cinco años, muy por encima del crecimiento del conjunto de las exportaciones españolas, que avanzaron un 0,7 % en 2025.
“La diversificación internacional y el posicionamiento de Beauty from Spain son hoy una clara ventaja competitiva para la industria española. En este contexto, Natura Bissé inicia 2026 en positivo, con la apertura de una filial en Italia y un negocio internacional que ya representa el 80 %, con EEUU y China como mercados clave”, ha señalado Ana Bofill, general manager de Natura Bissé.
Innovación, sostenibilidad y digitalización, palancas para la competitividad
Frente al exigente escenario global, la industria refuerza su competitividad a través de la innovación científica, la sostenibilidad y la digitalización, integradas de forma transversal.
Con una inversión en I+D+i del 3,4% y un 21% de talento con perfil científico en sus plantillas, la cosmética y el perfume continúan optimizando procesos y ganando eficiencia. No obstante, este esfuerzo convive con tensiones derivadas del entorno regulatorio. En este sentido, Susana Rodríguez, consejera de Cantabria Labs, ha señalado que “en Cantabria Labs trabajamos con el propósito de mejorar la salud y la calidad de vida de las personas, apoyándonos en la innovación y el rigor científico”. Sin embargo, ha añadido, “un porcentaje alto de la inversión del sector en I+D se está destinando a la reformulación de productos, lo que limita la capacidad de invertir en nueva innovación y tiene un impacto directo en la competitividad”.
Estas palancas resultan también determinantes para avanzar en digitalización y en el desarrollo del ‘Beauty Tech’, como herramientas para ganar eficiencia, proteger el valor de marca y reforzar la relación con un consumidor cada vez más informado y exigente.
En esta línea, Javier López Zafra, secretario general y director de Relaciones Internacionales de L’Oréal España, ha destacado que “competir a escala global exige hoy capacidad de adaptación, marcos regulatorios previsibles y una apuesta decidida por la innovación, en un entorno marcado también por fenómenos de competencia desleal. Europa y España son una base industrial y de conocimiento clave para seguir reforzando el liderazgo internacional del sector”.










