España muestra una evolución del sector de la distribución alimentaria en línea con las principales tendencias europeas, aunque con algunos rasgos diferenciales. En 2025, el mercado de alimentación en España creció en torno a un 3,1%, ligeramente por debajo de la media europea que se sitúa en 3,4%, según el informe “The State of Grocery 2026” elaborado por McKinsey & Company y EuroCommerce.
En términos reales, descontando la inflación, España muestra un crecimiento del 0,7%, incluso por encima del 0,5% europeo frente al 2024. En 2025, el mercado de alimentación en España registró también un aumento de volumen de 2,5% frente al 2024, por encima del aumento de 0,6% de la media europea. Por el contrario, la cesta de la compra se contrajo en España un 0,3% frente al año anterior, en menor medida que la media europea que disminuyó un 1,8%.
Uno de los elementos más distintivos del mercado español es el peso de la marca blanca, que alcanza en 2025 el 45%, muy por encima del 40% de media europea. Además, continúa creciendo a mayor ritmo que en el resto de Europa (+1,3% frente a +0,4% con respecto al 2024), consolidándose no solo como una alternativa de ahorro, sino como una propuesta cada vez más estructural en la elección del consumidor.
Este posicionamiento se ve reforzado por un menor uso de promociones que tuvieron un ajuste a la baja de 0,4% frente al 2024 (en Europa de media las promociones crecieron un 0,2% en 2025 frente año anterior) y por el buen desempeño de formatos orientados a precio, lo que apunta a un modelo de mercado más centrado en el precio base que en la promoción puntual. La confianza del consumidor tuvo un ajuste de 0,1% a la baja en España, en menor grado que la bajada de 0,9% de media en Europa.
“Con un crecimiento estructural limitado y un mercado en el que el volumen sigue bajo presión, los retailers en España tienen que buscar nuevas fuentes de valor más allá del volumen, ya sea a través de eficiencia, diferenciación o nuevas áreas de crecimiento”, señala María Miralles, socia senior de McKinsey & Company y líder del área de consumo en España y Portugal.
“Hay algunas particularidades en nuestro mercado; por ejemplo, España se consolida como uno de los mercados más avanzados en marca blanca en Europa, con una cuota del 45%, cinco puntos por encima de la media europea. Más allá del precio, estamos viendo cómo la marca propia se convierte en una propuesta cada vez más estructural y diferenciadora para el consumidor”, añade.
En cuanto a canales, el discount es el canal que mayor crecimiento registró en 2025 en España con un 8,4% más en 2025 frente al año anterior, mientras los canales que más contracción han registrado fueron el online (un 1,7% menos frente a 2024) y el hipermercado (un 2,3% por debajo del año anterior).
Con respecto al comportamiento de compra España muestra señales mixtas: la frecuencia de compra se mantiene más estable que en Europa (+2,8% en España versus 2,4% de la media europea). El tamaño de la cesta cae un 0,3% en España frente a la caída de 1,8% de media en Europa.
Desde el punto de vista del consumidor, España también presenta matices relevantes: la intención de ahorro en la compra sigue siendo elevada en España (48% versus 46% de la media europea), al igual que la búsqueda de promociones (43% de intención en España frente al 37% de la media europea). Al mismo tiempo, destaca un mayor dinamismo en categorías de conveniencia, como los productos listos para consumir o el food-to-go. En contraste, la sensibilidad hacia la salud y la disposición a pagar más por productos saludables es más limitada, lo que sugiere que la evolución del consumidor español se está orientando más hacia la conveniencia que hacia el trading up en valor añadido.
“En conjunto, España consolida un modelo propio dentro del grocery europeo: basado en precio y eficiencia, pero evolucionando hacia propuestas que combinan ahorro, conveniencia y mayor adaptación a un consumidor cada vez más polarizado”, apostilla María Miralles.










