En línea con su compromiso con la sostenibilidad y la salud, Lidl aplica una estrategia transversal que mejora el perfil nutricional de sus productos y facilita la toma de decisiones de compra más conscientes. Así, desde 2019, la compañía ha reducido más del 20% del contenido de sal y azúcar en su surtido, priorizando alimentos de temporada y de proximidad, como frutas, verduras, legumbres y productos frescos.
En este contexto, Lidl fue el primer supermercado en España en cumplir con los objetivos del plan NAOS, promovido por el Ministerio de Sanidad y Consumo a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) para limitar azúcares, sal y grasas saturadas.
Desde entonces, la cadena ha reformulado más del 50% de su surtido, elevando el estándar nutricional de sus productos de marca propia para responder a la creciente demanda de una alimentación más saludable.
Asimismo, a través del etiquetado Nutri-Score, Lidl permite comparar de forma sencilla artículos de una misma categoría en función de su calidad nutricional y ayuda a identificar las opciones más equilibradas. Este sistema clasifica los alimentos mediante cinco letras y cinco colores, desde la A (verde), que identifica las alternativas más saludables, hasta la E (rojo), que señala aquellos productos cuyo consumo debe ser más moderado, teniendo en cuenta factores como el valor energético, las grasas saturadas, los azúcares y la sal.
Todos los alimentos de la marca propia contienen también información y distintivos que aseguran su procedencia, cultivo y producción responsable, avalados por las normas BRC y los certificados ISO 9001 AENOR e IFS, lo que refuerza el compromiso de la compañía con la calidad y la seguridad alimentaria.
Lidl es también uno de los supermercados con mayor variedad de productos vegetarianos y veganos del mercado a través de su marca Vemondo, con la que promueve una forma de comer más equilibrada, sabrosa y rica en vegetales.
Además, fomenta medidas específicas para favorecer la reducción de la obesidad infantil, que en Canarias afecta al 19,5% de los niños y niñas de entre seis y nueve años, según los últimos datos del estudio ALADINO, respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para contribuir a revertir esta tendencia, Lidl ha eliminado, desde 2023, cualquier publicidad dedicada a menores en productos con menor valor nutricional. La compañía tiene previsto ampliar esta acción a lo largo de este año hasta alcanzar los más de 60 artículos, anticipándose a posibles regulaciones nacionales.
Por otra parte, alineada con principios como los de la Planetary Health Diet, que integran la salud humana y la sostenibilidad ambiental, Lidl ha aumentado su oferta de cereales integrales y proteínas vegetales con el objetivo de que estos productos alcancen hasta el 20% de su gama total en 2030. En el camino hacia una nutrición funcional y accesible, la cadena ha lanzado también Sportyfeel, su nueva gama de suplementación deportiva. Diseñada para acompañar al deportista antes, durante y después del entrenamiento, incluye productos como barritas proteicas, proteína whey en polvo, creatina o cacahuete en polvo, además de opciones veganas.
Estas iniciativas forman parte de la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de Lidl, destinada a promover una alimentación más saludable, sostenible y accesible, en línea con la transición hacia un sistema alimentario más equilibrado de cara a 2050.










