El sector retail concentró el pasado año el 15% de la inversión inmobiliaria en España (2.843 millones) tras crecer un 2% respecto a 2024, impulsado por transacciones relevantes de centros comerciales y el incremento del interés del capital internacional, según los datos publicados por CBRE.
En el último trimestre destacaron la compra de Parque Corredor por CBRE IM y Parque Abadía por Redevco, además de la adquisición del 14% de participaciones HLRE por StepStone. El segmento High Street mostró también mayor actividad, con un crecimiento del 26% en el último año hasta los 573 millones.
En general, la inversión inmobiliaria en España superó los 18.400 millones de euros en 2025, un 31% más que en 2024 y el mayor volumen desde 2018 (20.383 millones). Por sectores, Living, Hoteles y Retail concentraron el 68% de la inversión total. El sólido cierre del ejercicio permitió superar la previsión de crecimiento del 20% anunciada para 2025.
El ejercicio culminó con el tercer mejor cuarto trimestre de la serie histórica (5.291 millones) favorecido por operaciones de gran tamaño en el segmento alternativo y por un mayor dinamismo hotelero en los últimos meses del año. A nivel ibérico, la inversión avanzó en 2025 un 29%, hasta los 21.169 millones de euros (frente a los 16.450 millones de 2024), con un crecimiento en Portugal del 17%. Mientras, EMEA presenta un cierre provisional del 10%.
Por ubicaciones, Madrid y Barcelona concentraron el 58% de la inversión total. El resto de las ubicaciones acumularon el 42%, en línea con la media de los últimos cinco años y muy por encima del 29% registrado antes de la pandemia (media 2015–2019). Destaca el papel de la Comunidad Valenciana y Andalucía, con el 11% y 10% del total respectivamente (superando los 1.600 millones de euros) e Islas Canarias (6%), que reunieron dos tercios de la inversión, consolidando la descentralización de los flujos de capital. El volumen acumulado en estas regiones es un 49% superior al del año anterior.
En cuanto al perfil inversor, el capital institucional ganó peso gracias a las operaciones corporativas y se convirtió en el principal inversor del mercado español, con el 15% del total. Las socimis mantuvieron el protagonismo del año anterior (11%), aunque con menor tracción en la segunda mitad del ejercicio, mientras que los family offices e inversores privados alcanzaron el 11% del volumen total. Por origen, el inversor español lideró con casi el 50%, seguido de Estados Unidos (15%) y Reino Unido (8%); en conjunto las tres nacionalidades rondaron los 13.000 millones invertidos en España.










