El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado impulsar la tramitación de un Plan Especial Urbanístico con el objetivo de regular la implantación y el funcionamiento de los supermercados de 24 horas y de horario ampliado en toda la ciudad. La propuesta, presentada por Esquerra Republicana (ERC), ha salido adelante con los votos favorables del gobierno municipal, Junts y Barcelona en Comú, y la abstención del Partido Popular.
La iniciativa parte del diagnóstico de una expansión acelerada de este tipo de establecimientos. Según expuso el concejal de ERC Jordi Coronas durante el debate plenario, en los últimos años “se ha abierto un nuevo supermercado 24 horas cada dos o tres días”, una dinámica que, a su juicio, “altera los ejes comerciales, el funcionamiento del espacio público y la vida en los barrios”. Coronas defendió la necesidad de establecer límites desde la regulación pública, subrayando que no se trata de frenar la actividad económica, sino de garantizar que se desarrolle en beneficio de la ciudad.
El futuro Plan Especial deberá definir una “estrategia global” para toda Barcelona, con criterios comunes que permitan ordenar la implantación de estos establecimientos. Entre los factores que se tendrán en cuenta figuran la densidad comercial, las distancias mínimas entre locales, la presión turística, la saturación comercial o la vulnerabilidad residencial. Además, el planteamiento contempla la creación de zonas y especificidades adaptadas a cada barrio o distrito.
Mientras se tramita el plan, la proposición aprobada incluye la adopción de medidas de contención y gobernanza. Entre ellas, la revisión de los criterios de otorgamiento de licencias, el refuerzo del control de la adecuación de la actividad a la licencia concedida y un aumento de la inspección, especialmente en aquellas áreas con mayor concentración y conflictividad detectada. En este contexto, ERC ha señalado que en los últimos dos años se han identificado más de 2.700 irregularidades en este tipo de establecimientos.
El acuerdo también prevé la creación y dotación de un equipo municipal de inspección especializado, encargado de supervisar el cumplimiento de la normativa en ámbitos como la actividad autorizada, la salud pública y la seguridad alimentaria, la gestión de residuos, la ocupación del espacio y el paisaje urbano. Estas actuaciones incluirán presencia en horario nocturno y durante los fines de semana. Asimismo, se reclama reforzar las actuaciones conjuntas con la Inspección de Trabajo y con la Agencia Tributaria para detectar posibles infracciones laborales, fiscales o situaciones de explotación.
Por su parte, la teniente de alcaldía de Comercio, Raquel Gil, recordó que los actuales planes de usos ya contemplan medidas para controlar estos establecimientos y afirmó que allí donde se han regulado no han seguido creciendo. No obstante, se mostró abierta a estudiar cuál es la fórmula urbanística más adecuada para abordar el fenómeno de forma integral.
El texto aprobado establece, además, que en un plazo máximo de seis meses el gobierno municipal deberá presentar un informe de diagnóstico de ciudad. Este documento incluirá, entre otros aspectos, un mapa de concentración de supermercados 24 horas por barrios, la evolución de las licencias, los resultados de las inspecciones realizadas y la identificación de áreas saturadas o en riesgo de estarlo.










