La Mar de Tazones, con poco más de un año de actividad, facturó 50.000 euros en su primer año de actividad, distribuyendo sus productos en más de 60 tiendas y restaurantes de todo el mundo. Para este 2024, prevé triplicar su facturación.
Para ello encara el segundo semestre de 2024 con un plan definido para lanzar al mercado nuevos productos e incorporarlos a un catálogo que ya suma siete referencias. Entre ellas, destaca la carne de centollo -icono de la compañía y primer producto que se elaboró bajo la nueva marca-, así como otras novedades que ya cuentan con clientes en varios países del mundo: la carne de bogavante azul en aceite de oliva o las ostras en vinagreta de albariño, entre otros.
Dimas Noval, el joven empresario fundador de La Mar de Tazones, planea incorporar en los próximos meses a su porfolio otras conservas únicas de marisco, como las carnes de langosta o el snow crab. De esta manera, continúa dando forma a su proyecto personal, nueva marca de la empresa familiar en la que lleva 10 años trabajando.










