Vidrala ha finalizado el ejercicio 2025 con una cifra de ventas de 1.465,2 millones de euros, lo que supone un descenso en términos reportados del 7,8%. A divisa constante y perímetro comparable, las ventas registraron una caída del 5,4%, en un año marcado por la debilidad de la demanda y la intensa competencia.
Según ha informado la compañía en un comunicado remitido a la CNMV, el resultado operativo bruto (EBITDA) acumulado durante el ejercicio 2025 ascendió a 441 millones de euros. Supone una variación en términos reportados del -2,8% sobre el año anterior, reflejando una variación orgánica del -0,1%.
Asimismo, el beneficio neto del ejercicio 2025 ascendió a 219,6 millones de euros. Equivale a un beneficio por acción de 6,24 euros, lo que refleja una variación del -6,8% sobre el año anterior, en perímetro comparable, es decir, ajustado por la contribución de Italia a resultados de 2024 y por la plusvalía contable derivada de su venta.
Según explica la empresa fabricante de envases de vidrio, “los resultados obtenidos durante el año 2025 son una prueba de la fortaleza de nuestro negocio y demuestran el impacto decisivo de las acciones estratégicas que hemos ejecutado. En un contexto global adverso, hemos consolidado nuestra rentabilidad, generado caja de forma sostenida y actuado con firmeza para que Vidrala esté hoy significativamente mejor preparada para el futuro”.
“El año se desarrolló en un entorno macroeconómico difícil, caracterizado por niveles de consumo globalmente inferiores a lo previsto. Frente a la complejidad, mantuvimos un enfoque disciplinado y una firme orientación estratégica, adaptando nuestra capacidad industrial a la realidad del mercado mientras ejecutábamos nuestro ambicioso plan inversor, reforzando la eficiencia industrial garantizando los más exigentes estándares de calidad y servicio y, sobre todo, desarrollando nuestro perfil comercial demostrando adaptabilidad a las prioridades de nuestros clientes. Así, los resultados se mantuvieron en línea con las expectativas anticipadas, demostrando la solidez de nuestro modelo de negocio, la eficacia de las acciones ejecutadas y nuestra consiguiente capacidad de generar valor incluso en un ciclo general desfavorable”, añadió.
Asimismo, la compañía destaca que “sobre esta sólida base, la entrada en Chile mediante la adquisición de Cristalerías Toro supuso un paso adicional en nuestra expansión internacional. Un salto que refuerza a Vidrala, hacia un negocio enfocado en tres regiones diferenciadas y complementarias: Sur de Europa, Reino Unido e Irlanda y Sudamérica. Las sinergias entre estas regiones potenciarán las capacidades colectivas del Grupo, creando una organización ordenada e industrialmente competitiva, reforzando nuestra posición como socio de referencia de largo plazo para nuestros clientes”.
Por último, señala que “mirando al futuro, nos mantendremos firmes en nuestros pilares estratégicos: cliente, coste y capital. Invertiremos, con la mente en nuestro cliente y con el firme propósito de hacer nuestros productos y suministrar nuestros servicios de la forma más fiable, competitiva y sostenible posible, conservando una estricta disciplina financiera. El futuro nos pertenece”.










