ShakeIt sorprende con el lanzamiento al mercado de las primeras patatas fritas sin sal ni condimento para que el propio consumidor termine con mezclas de especias gourmet.
De este modo la startup fundada en Tarragona por el empresario Albert Gálvez presenta una propuesta que convierte el consumo de patatas fritas en una experiencia personalizable. La premisa de ShakeIt es sencilla pero disruptiva: las patatas no vienen con sabor; el sabor lo crea quien las come. El producto parte de una base neutra de alta calidad: patatas de la variedad agria seleccionadas de proximidad (Km 0), cortadas finas y fritas con aceite de oliva, sin un solo gramo de sal añadida ni aditivos.
A diferencia del modelo tradicional, el consumidor elige entre cuatro combinaciones de especias gourmet en formato monodosis. El proceso es sencillo: abrir la bolsa, añadir el sazonador y agitar. El consumidor decide el sabor y su intensidad, en una lógica más cercana al acabado de un plato que al snacking tradicional.
Es lo que la marca denomina una experiencia de sabor interactiva. “Queríamos devolver el control al consumidor y transformar un gesto cotidiano en un momento creativo”, explica Albert Gálvez, que añade que “nuestra base es un lienzo en blanco. El cliente no solo decide el sabor, sino también la intensidad y el nivel de sodio, eliminando la barrera de los productos ultra procesados con exceso de sal”.
En España, donde el mercado de snacks salados supera los 1.400 millones de euros anuales, ShakeIt se posiciona como una alternativa saludable y sofisticada. La compañía prevé el desarrollo de nuevas mezclas en colaboración con chefs del sector gastronómico para ampliar su paleta de sabores.
Con este lanzamiento, ShakeIt introduce una nueva lógica en la categoría: el snack deja de ser un producto terminado para convertirse en una experiencia que el consumidor completa en el momento del consumo.





