Sanifruit, empresa biotecnológica innovadora dedicada al desarrollo de soluciones postcosecha naturales y sin residuos fitosanitarios, ha sido la protagonista del 93º Desayuno de Innovación del Cluster de Innovación en Envase y Embalaje, en el que se han analizado los principales retos del packaging en el ámbito agroalimentario y agropecuario.
Durante el acto, Erica Biel, directora de Innovación y Calidad, y María Martínez, tesponsable área química I+D+i y producción de la compañía, han compartido su experiencia en el desarrollo de soluciones propias y en la evolución de sus necesidades de envase en un contexto marcado por la internacionalización, la logística de larga distancia y las condiciones reales de uso en clientes y campos.
Ambas han señalado algunos de los principales problemas asociados al envase actual, como las deformaciones mecánicas durante el transporte, la sobrepresión interna, las contaminaciones microbiológicas y el uso multidosis, especialmente en formatos de mayor volumen y en condiciones de almacenamiento o transporte exigentes.
Ante estos desafíos, la compañía ha planteado la necesidad de evolucionar hacia envases capaces de proteger mejor el producto, resistir condiciones extremas, mejorar la durabilidad, facilitar la dosificación flexible y reducir riesgos de contaminación. En este sentido, han subrayado que el envase ya no debe entenderse únicamente como un contenedor, sino como un elemento técnico y estratégico que protege la calidad, la seguridad y la eficacia del producto.
Además, SaniFruit ha abierto posibles vías de colaboración con la industria del envase, como la integración de compuestos bioactivos en capas internas o recubrimientos, la co-creación de nuevas soluciones y la sustitución parcial de capas funcionales para mejorar la reciclabilidad sin perder rendimiento. La compañía ha defendido un modelo de innovación abierta orientado a desarrollar envases más funcionales, sostenibles y escalables.
Trazabilidad y valorización de envases agropecuarios
Por su parte, José Guaita, socio director en consultoría medioambiental Heura (entidad administradora de AEVAE) ha presentado TRACEPACK, un proyecto orientado a reforzar la trazabilidad, el reciclaje y la valorización de envases agropecuarios, con el objetivo de reducir el uso de materias primas vírgenes y mejorar la sostenibilidad del sector.
Durante su intervención, la entidad ha explicado que el envase agropecuario presenta una complejidad propia, ya que se genera en territorios muy dispersos, procede de usos y productos muy distintos, requiere una recogida adaptada al campo y necesita garantías de trazabilidad y valorización.
En este sentido, Aevae ha destacado que la economía circular no empieza únicamente en el reciclaje, sino en el control completo del flujo: saber qué se recoge, dónde se recoge, cómo se mueve, cómo se clasifica, qué calidad tiene el material y qué posibilidades reales existen de valorización. TRACEPACK aborda así cuatro grandes retos: conocer mejor el origen del residuo, mejorar el seguimiento del flujo, facilitar una valorización más eficiente y generar confianza entre productores, administración y sector.
La iniciativa se plantea como una herramienta útil para avanzar hacia una economía circular real en los envases agropecuarios, en la que recoger es imprescindible, pero trazar y valorizar correctamente es lo que marca la diferencia.










