Mauricio García de Quevedo, director general de la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), ha asegurado que, de haber un Brexit duro, una salida del Reino Unido de la Unión Europea sin acuerdo, “la situación económica será catastrófica”. El Reino Unido se convertirá en un país ajeno a la Unión Europea lo que “puede afectar mucho a los negocios”.
Así, el directivo ha explicado, durante una mesa redonda durante la presentación de Alimentaria 2020, que, en esta situación “se impondrán tarifas aduaneras que encarecerán los productos; así como costes burocráticos e incrementos de precios si las regulaciones fitosanitarias o de ingredientes son divergentes”.
No obstante, García de Quevedo se muestra optimista y espera que se produzca una salida del Reino Unido “más suave” ya que confía en que los gobiernos de la Unión Europea y del Reino Unido “lleguen a acuerdos para que no nos afecte tanto”.
Por su parte, Daniel Domenech, presidente de la Asociación de Fabricantes Españoles Exportadores de Equipamentos para Hostelería y Colectividades, añade otro gasto más de sucederse esta salida sin acuerdo: los logísticos. “La cantidad de camiones parados en la frontera será muy importante. Antes se trasladaban mercancías al Reino Unido en dos días, mientras que si existiesen fronteras ascendería hasta ocho días, con su coste correspondiente”, comenta Domenech.
Los sectores que más se pueden ver afectados son el del vino, aceite de oliva y los productos cárnicos, con más de 100 millones de euros cada uno. Por otro lado, España importa del Reino Unido bebidas espirituosas y trigo por un valor superior a los 100 millones de euros, respectivamente.
El directivo de la FIAB denuncia también el “nivel de incertidumbre que ha experimentado el sector, que al no saber lo que iba a ocurrir no podía planificar sus estrategias”. Eso sí, destaca el importante ejercicio de diversificación de mercados, aunque “la aplicación de aranceles como los estadounidenses también han golpeado al sector”.







