Los recientes acontecimientos geopolíticos en Oriente Medio están aumentando la incertidumbre en los mercados globales y podrían tener importantes implicaciones para los minoristas, mayoristas y consumidores europeos.
En concreto, señala que la escalada del conflicto con Irán está afectando a mercados globales clave, en particular a los insumos energéticos y agrícolas. Los mercados energéticos han reaccionado rápidamente a las perturbaciones regionales. El Estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los corredores más importantes del mundo para el comercio energético mundial, con aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo circulando por él.
Christel Delberghe, directora general de EuroCommerce, la asociación que representa a minoristas y mayoristas en Europa, comenta que “nos preocupan las nuevas restricciones en estas rutas comerciales clave. El comercio marítimo libre y seguro es fundamental para la economía global” y añade que “muchos mayoristas y minoristas europeos han diversificado sus fuentes de abastecimiento y redirigido sus rutas de envío en los últimos años. No obstante, las interrupciones en el transporte marítimo global y el aumento de los costes de los seguros o el flete podrían seguir presionando las cadenas de suministro”.
El conflicto también podría afectar a los mercados de fertilizantes y productos agrícolas. Oriente Medio desempeña un papel importante en la producción y exportación de fertilizantes, y las interrupciones en el suministro energético o en las rutas comerciales podrían restringir la oferta mundial. Dado que los fertilizantes son un insumo clave para la agricultura, el aumento de los precios puede traducirse en un aumento de los costes de la producción agrícola y, en última instancia, en un aumento de los precios de los alimentos.
“El sector minorista y mayorista europeo desempeña un papel crucial para garantizar la disponibilidad continua de bienes de consumo, incluso en tiempos de perturbación global. Preservar un Mercado Único sólido y competitivo es clave para la resiliencia de Europa y la mejor garantía de seguridad alimentaria y bienestar del consumidor, mediante precios asequibles, opciones e innovación. Estos elementos deben seguir siendo fundamentales para la formulación y aplicación de políticas en la UE”, destaca Delberghe.
EuroCommerce seguirá de cerca la evolución de la situación y colaborará con la Comisión Europea para apoyar cadenas de suministro resilientes y limitar el impacto de las crisis geopolíticas en los consumidores europeos.










