El sector cervecero continúa demostrando su resiliencia en un entorno económico complejo. La producción total de cerveza en España creció un 0,5% en el último año, mientras que las exportaciones aumentaron cerca de un 8% hasta los 328 millones de euros, alcanzando el 10% en el caso de la cerveza con alcohol, impulsadas por el creciente reconocimiento internacional de la cerveza española.
El sector sostiene además más de 540.000 puestos de trabajo en España, y por cada empleo directo se generan 1,5 empleos adicionales en la economía nacional. Asimismo, cada caña servida contribuye de forma significativa al conjunto de la economía, generando 81 céntimos de riqueza y aportando 31 céntimos a las arcas públicas.
Así se ha dado a conocer durante la Asamblea General de Cerveceros de España que ha reunido este miércoles en Madrid a representantes institucionales, expertos y profesionales del sector para reflexionar sobre el papel de la cerveza en la sociedad española. Bajo el concepto “Más que cañas”, la jornada ha puesto en valor este gesto cotidiano como parte de la identidad cultural del país y facilitador del bienestar integral, además de motor económico clave.
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la secretaria general Ana Rodríguez Castaño puso en valor que “estas cifras demuestran la fortaleza y el dinamismo de toda la cadena agroalimentaria española. Para el Ministerio, es un orgullo ver cómo el excelente trabajo de nuestros agricultores en el campo se transforma en un producto de calidad que no solo triunfa en el mercado internacional, sino que cohesiona nuestro territorio y genera riqueza en cada eslabón, desde el origen hasta el consumidor”.
La jornada ha sido inaugurada por el Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que remarcaba “para mí, el sector cervecero es un sector muy maduro y que es una parte fundamental de nuestro sector agroalimentario. Es muy importante que el 90% de la materia prima sea producida en nuestro país, donde en condiciones normales somos autosuficientes en cebada. Por eso, desde el ministerio hemos colaborado y seguiremos trabajando juntos para que el conjunto del sector cervecero pueda continuar desarrollándose y haciendo frente a los retos del futuro”.
Asimismo, Planas ha destacado la fortaleza del sector cervecero español, que se ha consolidado como el segundo mayor productor de cerveza de la Unión Europea y el octavo del mundo. Además, las exportaciones de cerveza española, con grandes posibilidades de crecimiento, alcanzaron en 2025 un nuevo récord. Además, ha subrayado el peso de esta actividad dentro de la industria agroalimentaria española, con una facturación superior a 5.700 millones de euros y más de 11.000 personas empleadas.
Planas también ha puesto en valor el fuerte vínculo entre la industria cervecera y el sector primario español, ya que más del 90% de las materias primas utilizadas en la producción de cerveza procede del campo nacional. La cebada es el principal ingrediente agrícola, mientras que el lúpulo constituye una actividad de gran importancia económica y social en las comarcas donde se produce.
Por su parte, Ignacio Rivera, presidente de Cerveceros de España, ha destacado que se trata de “una cadena de valor que demuestra una enorme fortaleza. Crecemos en exportaciones porque fuera no solo valoran nuestro producto, sino nuestra forma de disfrutarlo: siempre en compañía y con moderación. Y precisamente es algo que no debemos perder: en el momento en que vivimos, más conectados en entornos digitales y menos presenciales, tenemos que reivindicar los encuentros y la socialización, tenemos que reivindicar las cañas como una forma de conectar con los demás”.
Continúa el auge de la cerveza SIN
Dentro de la diversidad del consumo cervecero, la cerveza SIN continúa consolidándose como una de las principales tendencias del sector. En 2025 lo demostraba, con el crecimiento las ventas de esta variedad en un 4,6%, alcanzando un nuevo máximo histórico de producción, confirmando su creciente protagonismo dentro del mercado cervecero español.
España se mantiene, así como líder internacional en producción y consumo de cerveza SIN, reflejo de un modelo de consumo moderado y adaptado a diferentes momentos.
De hecho, una de cada siete cervezas que se consumen en España ya es SIN, y en el 50% de las ocasiones su consumo está vinculado a la conducción, lo que demuestra su papel como alternativa segura dentro de un modelo de consumo responsable
Consumo social
Más allá de su impacto económico, la cerveza ocupa un lugar central en la vida social española. Pedir una caña es uno de esos gestos cotidianos que definen una cultura: una pausa compartida, una conversación entre amigos o el encuentro que marca el inicio de muchos momentos importantes de nuestra vida social.
En España, el 86% de los consumidores disfruta de la cerveza en compañía de amigos o familiares y en más del 90% de las ocasiones su consumo está asociado a la comida, especialmente durante el aperitivo o el tapeo.
Como definió el sociólogo Javier Rueda, el papel de la cerveza es del de “un catalizador que activa la vida social en un espacio casi sagrado: el bar. Es el condensador social por excelencia, el lugar donde las conversaciones fluyen y se fortalece la comunidad, algo esencial para nuestro bienestar en un mundo cada vez más digital”.
Un estilo de vida que también se ha convertido en uno de los grandes atractivos del país para quienes nos visitan: de hecho, una de cada cuatro cañas producidas en España es consumida por un turista, reflejo de cómo la cultura de la caña forma parte también de la experiencia que España proyecta al exterior.










