El sector cárnico ha registrado un crecimiento importante que se ha producido en un contexto favorable para el conjunto del gran consumo. En concreto, en 2025 este sector ha alcanzado un valor total de 131.000 millones de euros, lo que ha supuesto un incremento del 5,8% respecto al año anterior, según los datos presentados por NIQ durante el 26º Congreso AECOC de Productos Cárnicos, que cuenta con la colaboración de ANAFRIC como partner global.
Este avance se explica principalmente por el aumento de la frecuencia de compra, que ha crecido un 10,9%, aunque el tamaño de las cestas se ha reducido un 7,9%, lo que refleja un comportamiento de compra más planificado y prudente por parte de los consumidores. En este contexto, los productos frescos destacan como el principal motor de crecimiento, con un aumento del 9,3% en valor y del 3,9% en volumen. Por su parte, los productos envasados también han mostrado una evolución positiva, con un crecimiento del 5,2% en valor, lo que ha confirmado la solidez del mercado.
En concreto, el consumo de productos cárnicos ha cerrado 2025 con una facturación de 22.593 millones de euros, lo que ha supuesto un crecimiento del 7,5% en valor y del 3,1% en volumen. Por su parte, la carne fresca ha destacado como el segmento más relevante del mercado, al representar el 63% del valor total del sector cárnico. En concreto, ha alcanzado una facturación de 14.148 millones de euros, tras crecer un 8,1% en valor y un 3,7% en volumen.
Otro dato relevante es la preferencia de los consumidores por productos más asequibles. En este sentido, el pollo y el cerdo han concentrado el mayor peso en el mercado, con cuotas del 26,2% y del 24,9%, respectivamente, impulsados por su precio competitivo frente a otras carnes como el vacuno o el cordero. Además, el canal de libreservicio ha continuado ganando protagonismo, ya que el 68% de las ventas de carne se han realizado en supermercados e hipermercados, frente al 31% registrado en tiendas especializadas.
Por su parte, el segmento de charcutería ha alcanzado una facturación de 7.839 millones de euros en 2025, con un crecimiento del 6,3% en valor y de un 1% en volumen. Dentro de esta categoría, los productos cocidos y curados han mantenido una elevada demanda, especialmente el jamón, el pavo y el pollo.
Asimismo, los platos preparados cárnicos han destacado como la categoría con mayor crecimiento. En 2025 han alcanzado una facturación de 605 millones de euros, tras aumentar un 10% en valor y un 7,2% en volumen. Este avance ha estado impulsado por la búsqueda de soluciones prácticas por parte del consumidor. En particular, los productos refrigerados han liderado esta tendencia, especialmente aquellos elaborados con pollo. En paralelo, el mercado total de platos preparados en supermercados ha alcanzado los 3.750 millones de euros, con un crecimiento del 11%, lo que confirma el auge de las soluciones listas para consumir.
Este comportamiento se ha visto favorecido por un entorno económico estable. La economía española ha crecido un 2,6% en 2025 y se prevé que aumente un 1,8% en 2026. Además, la población ha continuado creciendo y la inflación ha mostrado signos de moderación. En paralelo, la percepción económica de los consumidores ha mejorado progresivamente, ya que el 27% considera que su situación financiera mejorará en 2026, frente al 25% que prevé un empeoramiento. No obstante, el precio ha seguido siendo un factor determinante en las decisiones de compra. El 44% de los consumidores ha controlado activamente el coste total de su cesta, mientras que muchos han optado por marcas más económicas o han reducido el consumo de productos no esenciales.
Las previsiones para 2026 apuntan a una evolución favorable del sector, con un crecimiento estimado del 3,8% en valor y del 2,5% en volumen, lo que confirma la estabilidad y fortaleza del mercado del gran consumo en España.
Un sector estratégico para la economía española
En el discurso inaugural del 26º Congreso AECOC de Productos Cárnicos, Josep Solé, presidente del Comité de Carnes de AECOC, ha reivindicado el papel estratégico del sector cárnico en la industria alimentaria española, subrayando que esta actividad aporta el 27% del PIB alimentario y ha generado 122.000 empleos directos en 2025, además de dar trabajo a más de 700.000 profesionales vinculados a la fase ganadera. Josep Solé también ha defendido la figura del ganadero, que en los últimos años ha sido objeto de críticas, y ha señalado que se ha percibido una evolución positiva en su consideración social, pues cada vez existe una mayor concienciación sobre el papel esencial que desempeñan los ganaderos al producir alimentos que posteriormente llegan a las tiendas y supermercados.
Por su parte, el alcalde de Lleida, Félix Larrosa, se ha referido al contexto complejo en el que opera el sector, marcado por desafíos geopolíticos y por episodios como la peste porcina. A pesar de ello, ha trasladado el respaldo del consistorio a las empresas y al conjunto de la cadena agroalimentaria. Además, ha destacado el papel de Mercolleida como infraestructura de referencia y ha asegurado que el Ayuntamiento sigue trabajando para ofrecer un entorno favorable a la inversión. En este marco, Félix Larrosa ha reconocido que las empresas han demandado una mayor agilidad administrativa y ha explicado que el consistorio ha puesto en marcha una ordenanza de impulso económico que ha permitido reducir a la mitad los trámites en aquellos proyectos considerados relevantes. Asimismo, ha reiterado la voluntad política, la disponibilidad de espacio y la predisposición institucional para que el sector agroalimentario siga creciendo en la ciudad.
Posteriormente, en mesa de debate “Tendencias en el retail de los productos cárnicos”, en la que participaron Miquel Martí, director Comercial de Alimentación Humana de BonÀrea; José Carlos Sánchez, responsable del Departamento de Compras Cárnicos de la Dirección Comercial de Ahorramas; y Josu Andrés Pérez, Customer Success Leader de NielsenIQ, los portavoces han puesto en valor la figura del profesional en el punto de venta, cuyo asesoramiento resulta determinante en la decisión de compra del consumidor. Los participantes han destacado también la importancia de reforzar la comunicación a través de redes sociales y medios especializados para trasladar estos valores y contribuir a generar una percepción renovada y ajustada a la realidad del producto cárnico.
El Congreso ha cerrado su primera jornada con la intervención, Manuel Pimentel, exministro de Trabajo y Asuntos Sociales del Gobierno de España, que ha identificado tres grandes factores que marcarán el futuro del sector. El primero es la innovación, con amplio recorrido para mejorar procesos y producción. El segundo es la economía de escala y la integración vertical para ganar eficiencia. Y el tercero es la garantía de suministro, que se convertirá en un factor clave, especialmente mediante la especialización de los productores en determinados productos para asegurar su presencia en la gran distribución.
Manuel Pimentel también se ha mostrado crítico con algunas de las medidas impulsadas en el marco de la Política Agraria Común, al considerar que se ejerce un control excesivo sobre ganaderos y productores. Además, el exministro ha rechazado la imagen que presenta al sector cárnico como responsable del deterioro medioambiental o del maltrato animal, y ha defendido el valor nutricional de la carne como parte esencial de una dieta equilibrada.










