El Black Friday, una fecha señalada en el calendario para los consumidores, sigue atrayendo a un gran número de personas de distintos niveles económicos. Una encuesta realizada por Bain & Company en EEUU revela que aproximadamente la mitad de los consumidores planea aprovechar las promociones ofrecidas durante el fin de semana, siendo este interés mayor en compradores con ingresos más altos.
Sin embargo, en un contexto de inestabilidad económica, los consumidores están ajustando sus hábitos de compra de cara a las festividades navideñas. Según el informe de la consultora, alrededor del 40% de los encuestados tienen la intención de reducir sus gastos navideños este año en comparación con el anterior.
Alberto Requena, socio de Bain and Company y líder de prácticas de retail, comentó que “nuestro estudio destaca la relevancia del Black Friday para consumidores de distintos estratos económicos, aunque la incertidumbre financiera podría influir en ajustes de gastos, especialmente en época navideña. Esto refleja la constante necesidad de interacción, personalización y respuestas rápidas por parte de los comercios para adaptarse a las cambiantes necesidades de su audiencia”.
Además, casi el 70% de los encuestados a nivel global expresaron preocupación por el coste de la vida. Esta tendencia ha provocado un cambio de enfoque hacia la importancia del tiempo con seres queridos durante estas festividades, situándolo por encima de la tradición de dar o recibir regalos.
En cuanto al momento de iniciar las compras navideñas, los consumidores parecen estar adaptando sus decisiones de compra a sus limitaciones económicas. Este comportamiento es más evidente entre las mujeres de la generación X, quienes buscan reducir gastos. Aun así, un 35% de los consumidores comenzó sus compras en octubre o incluso antes.
En el aspecto de dónde realizar las compras, el envío gratuito se destaca como el principal criterio para los compradores online. Por su parte, los consumidores de la generación Z buscan influencia en redes sociales e influencers para tomar decisiones, mientras que los millennials y la generación X confían más en las recomendaciones de amigos o motores de búsqueda. Los baby boomers tienden a ser más fieles a sus tiendas habituales y muestran menos susceptibilidad a las influencias externas.










