Cabreiroá, marca de agua mineral natural de Corporación Hijos de Rivera, celebra 120 años de historia vinculada a uno de los manantiales más emblemáticos de Galicia. Una andadura que comenzó en 1906, en Verín (Ourense), donde se encuentra el manantial, cuando sus aguas fueron declaradas mineromedicinales y de utilidad pública.
Para conmemorar este aniversario, la marca mira a sus orígenes con una edición especial que recupera la estética de su primera botella y una iniciativa digital dedicada a compartir su patrimonio histórico. Cabreiroá presenta una edición limitada de agua mineral natural en vidrio que reproduce la etiqueta original, la misma con la que la marca se introdujo en el mercado en 1906. La botella, de vidrio no retornable de 75 centilitros con tapón de rosca, es tanto un objeto de coleccionismo como un homenaje a una trayectoria centenaria.
Por su parte, la etiqueta conmemorativa invita a viajar al Cabreiroá de principios del siglo XX, cuando el balneario y su templete modernista formaban parte de la vida social y termal de Verín. Evoca también a los agüistas que acudían al enclave y a las aguadoras, protagonistas del transporte y la distribución del agua en aquella época. Entre los visitantes históricos del balneario destaca Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina, que analizó las aguas, certificó sus propiedades mineromedicinales y ayudó a declararlas de utilidad pública, impulsando el prestigio de la marca y del balneario.
Además de la recuperación de la botella y etiqueta original, Cabreiroá ha puesto en marcha un museo virtual para dar a conocer su historia en la web de la marca, www.cabreiroa.es. Este espacio permitirá acercar al público la evolución de Cabreiroá a lo largo de sus 120 años y conocer mejor su vínculo con el manantial y con el territorio que la vio nacer. La iniciativa busca hacer accesible este legado más allá de la edición física de la botella, conectando pasado y presente en una celebración abierta a nuevas generaciones.
El agua de la tierra del agua
Verín es un territorio singular por su tradición de aguas mineromedicinales y por las características hidrogeológicas de su entorno. Fruto de esta singularidad, Cabreiroá ha construido su identidad sobre ese origen, ser el agua de la tierra del agua: una forma de reivindicar tanto la procedencia de su agua mineral natural como la relación continuada con Galicia.
En 2006, Cabreiroá celebró su centenario e inició una nueva etapa dentro de Corporación Hijos de Rivera, marcada por la modernización de las instalaciones y la apuesta por la protección de su entorno. La celebración de los 120 años representa una nueva oportunidad para mirar al futuro sin perder de vista ese legado.
“Desde que incorporamos Cabreiroá a nuestra familia no hemos dejado de creer en su enorme potencial de crecimiento, gracias a la extraordinaria calidad de sus aguas. Mantenernos fieles a su esencia ha sido un reto, pero también un recorrido muy gratificante para todos los equipos y personas que han ido formando parte de la historia de este proyecto. Por eso, celebrar ahora su 120 aniversario, que coincide con los 120 años de nuestra compañía, supone un aliciente adicional para seguir apostando por Cabreiroá y compartir este hito con las personas que llevan generaciones eligiéndonos”, afirma Ignacio Rivera, presidente ejecutivo de Corporación Hijos de Rivera.
Una marca con una larga trayectoria vinculada al deporte
El deporte ha sido otro de los campos de actuación de Cabreiroá durante las últimas décadas. La marca ha sido agua oficial de la Selección Española de Fútbol y ha acompañado a clubes, competiciones y proyectos deportivos desde la base al deporte profesional, especialmente en Galicia. Su compromiso se ha extendido a disciplinas como el rugby, el surf, el remo, el hockey, el fútbol sala o la escalada.
Su portfolio incluye Cabreiroá agua mineral natural, Cabreiroá con Gas y Magma de Cabreiroá, agua mineral natural con gas del propio manantial, a las que se suman, en aguas, otras referencias de marcas de la compañía como Agua de Cuevas o Fontarel.
120 años después, Cabreiroá sigue reivindicando su origen y mirando al futuro como el agua de la tierra del agua.










