Vallformosa ha cerrado 2025 con los mejores resultados comerciales de su historia, alcanzando unas ventas de 39,5 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 5% respecto a 2024. La compañía mantiene un EBITDA entorno al 10%.
“Estos resultados refuerzan la solidez del modelo de negocio, que registra un crecimiento sostenido de las ventas año tras año y una capacidad demostrada de preservar la rentabilidad en un entorno de mercado complejo”, ha explicado la compañía, que ha destacado que aunque 2025 ha sido “un año exigente por la incertidumbre del consumo, del sector y del propio mercado, Vallformosa lo ha convertido en un ejercicio extraordinario: alcanzando cifras récord en los principales indicadores y reforzando la rentabilidad de forma sostenida”.
Marta Vidal, CEO de Vallformosa, afirma que “los resultados de 2025 demuestran la solidez de nuestra estrategia: crecemos en ventas, sostenemos la rentabilidad y seguimos invirtiendo para ganar eficiencia y capacidad, incluso en un contexto de presión de costes para todo el sector”. Añade que “seguimos creciendo con una visión a medio y largo plazo, con una apuesta de valor diferencial y bien acogida por el consumidor y nuestros clientes de todo el mundo”. Finaliza con “estamos satisfechos por nuestros resultados. Por sexto año consecutivo, hemos alcanzado las mayores cifras de negocio en facturación, y el beneficio antes de impuestos es de un 13% más que en 2024”.
Vallformosa mantiene el foco en su estrategia de internacionalización y en la presencia en los principales mercados globales. En 2025, las ventas de exportación se sitúan en el 85% del total, con una clara priorización en mercados estratégicos. La estrategia comercial apuesta por la calidad, el posicionamiento de marca y la rentabilidad, por encima del crecimiento en volumen.
Por geografías, los mercados con mayor volumen en ventas han sido Bélgica, Países Bajos y Japón.
Vallformosa opera a través de una red seleccionada de distribuidores y partners alineados con su visión y estándares. El modelo se apoya en el respeto al viticultor, la defensa del origen y el territorio y una apuesta decidida por la calidad como palanca de diferenciación, bajo el paraguas de sus marcas para garantizar coherencia, valor de marca y crecimiento sostenible.
Durante 2025, Vallformosa ha ejecutado inversiones por valor de 1,5 millones de euros con foco en la producción como palanca de mejorar la rentabilidad y reforzar la competitividad. Destaca la renovación de la línea de tiraje, que permitirá incrementar la capacidad de producción de botellas aproximadamente en un 30%, con impacto directo en productividad, eficiencia operativa y capacidad de respuesta ante el crecimiento de la demanda.










