La industria española de la panadería, bollería y pastelería, representada por Asemac ha cerrado 2025 consolidando su estabilidad en volumen y reforzando su crecimiento en valor. En concreto, la producción de masas congeladas se situó en 980.876 toneladas, lo que supone un ligero descenso del -0,6% respecto a 2024. Por el contrario, la facturación del sector alcanzó los 2.001,6 millones de euros, con un crecimiento del 3,2%, superando por primera vez la barrera de los 2.000 millones.
Este comportamiento refleja la solidez del sector, que continúa adaptándose a un entorno cambiante, manteniendo su capacidad productiva y mejorando su posicionamiento en valor.
“Los datos de 2025 reflejan un sector sólido, que ha logrado mantener su volumen de producción en un contexto exigente y seguir creciendo en valor. Estamos ante una industria dinámica, que se adapta a los cambios en el consumo, apuesta por la innovación y mantiene un firme compromiso con la calidad, la nutrición y la sostenibilidad”, ha señalado Jorge de Saja, secretario general de Asemac, que ha destacado que, “además, la evolución positiva del consumo de pan en los hogares confirma que seguimos siendo un sector esencial en la alimentación diaria de los españoles y con un importante recorrido de crecimiento en los próximos años”.
En concreto, el consumo de pan en los hogares españoles creció un 1,4% en volumen y un 3,2% en valor en el último año móvil, con una penetración cercana al 97%, lo que confirma su papel esencial dentro de la cesta de la compra.
La bollería impulsa el crecimiento del sector
Por segmentos, la evolución ha sido desigual. La producción de pan registró un descenso moderado del 0,8%, hasta las 747.153 toneladas, mientras que la bollería y pastelería se mantuvieron prácticamente estables en volumen, con un ligero crecimiento del 0,1%, alcanzando las 233.856 toneladas.
En términos de facturación, ambos segmentos evolucionaron de forma positiva, destacando especialmente la bollería y pastelería, con un incremento del 4,4%, frente al 2,3% del pan. Esta tendencia confirma el dinamismo de las categorías de mayor valor añadido y la capacidad del sector para adaptarse a las nuevas demandas del consumidor.
Un sector resiliente que crece en valor a largo plazo
La evolución de los últimos años refuerza esta tendencia. Desde 2018, la producción total del sector ha crecido un 1,1%, mientras que la facturación ha aumentado un 47,4%, lo que evidencia una clara mejora del valor generado por la industria.
Destaca especialmente el crecimiento de la bollería, cuya producción se ha incrementado un 31,1% en este periodo, frente al ajuste del pan (-5,5%), reflejo de la transformación progresiva de los hábitos de consumo.










