Lidl avanza en su compromiso con la reducción del desperdicio alimentario, en línea con la nueva ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio de Alimentos, por lo que lleva años trabajando para prevenir pérdidas y alinear su gestión del desperdicio con su compromiso social, económico y sostenible.
Gracias a la implantación de medidas como la bolsa antidesperdicio, la cadena evita desechar más de un millón de kilogramos de frutas y verduras y los consumidores acceden a productos de la familia hortofrutícola a un mejor precio. La calidad está garantizada, pero se paga menos porque los artículos no cumplen con los estándares estéticos o forman parte de envases con algún tipo de desperfecto.
En su compromiso con reducir el 50% del desperdicio alimentario antes de 2030, la cadena cuenta con un sistema automatizado de pedidos para el abastecimiento de sus tiendas, que permite optimizar las cantidades de mercancía en los lineales en función de su rotación. En la misma línea, Lidl aplica descuentos a artículos con una fecha próxima a su consumo preferente. De esta manera, carnes o pescados en su último día de venta cuentan con una rebaja del 20%, al igual que el surtido de productos congelados y secos una vez superada la fecha de retirada. Mientras que el pan del día anterior se ofrece a un precio de un euro.
La cadena también da una segunda vida a sus excedentes de alimentación seca. Desde 2014, productos como pan, bollería, galletas o legumbres, que ya no son aptos para el consumo humano, se transforman en pienso para animales. De este modo, Lidl logra evitar el desperdicio de cerca de 4.900 toneladas de alimentos al año.
Además, la donación y colaboración con bancos de alimentos y ONGs se realiza de forma permanente durante todo el año, garantizando así que los productos aptos para el consumo lleguen a quienes más lo necesitan en lugar de ser desechados.
El sistema de gestión para minimizar el desperdicio de alimentos de Lidl ha sido certificado tras la auditoría independiente de Bureau Veritas en todos los establecimientos y centros logísticos del territorio nacional. Este reconocimiento pone de manifiesto el compromiso de la cadena de supermercados con la redistribución, reutilización y reciclaje en todo su surtido.










