La cadena de suministro afronta 2026 con un escenario de creciente complejidad estructural, marcado por la presión sobre el mercado inmologístico, el avance sostenido del comercio electrónico, las limitaciones energéticas y una reducción de la capacidad de transporte. Así lo recoge el informe Siete grandes predicciones para 2026: Tendencias en la cadena de suministro, elaborado por Prologis, especialista en la gestión de activos logísticos, a partir del análisis de datos propios, la experiencia acumulada en el sector y el estudio de los principales mercados internacionales.
El documento anticipa un impacto directo de estas tendencias en Europa y, de forma particular, en España, donde confluyen factores como la escasez de suelo logístico, la complejidad urbanística y los retos asociados a la disponibilidad energética. Según el informe, de cara a 2026 el mercado europeo seguirá mostrando una elevada tensión, con una tasa de desocupación inferior al 5%, impulsada por una oferta especulativa limitada, el aumento de los costes de desarrollo y mayores restricciones regulatorias.
En este contexto, Prologis señala que los mercados internacionales superarán el rendimiento medio. Europa mantendrá su posición como uno de los mercados logísticos más ajustados a escala global, mientras que otras regiones seguirán trayectorias diferenciadas. Brasil, por ejemplo, encadenará un cuarto año consecutivo de crecimiento de rentas a doble dígito, e India entrará en una fase de fuerte expansión logística apoyada en la modernización de sus infraestructuras. En el caso español, la presión sobre la oferta resulta especialmente visible en enclaves como Madrid, Barcelona y Valencia, donde la falta de suelo disponible y la complejidad de los procesos urbanísticos refuerzan el valor de los activos logísticos bien ubicados y de nueva generación.
“La ralentización del desarrollo se explica en parte por el ciclo económico, pero el principal desafío es ya de naturaleza estructural”, explica Eva Van der Pluijm, Vice President, Research & Strategy de Prologis Europe. “Los plazos de autorización se alargan, las conexiones eléctricas son limitadas y la regulación se vuelve más compleja. Esta escasez genera de forma mecánica valor para los activos logísticos ya existentes”.
El comercio electrónico se consolida como uno de los grandes motores estructurales de la demanda. Según las previsiones de Prologis Research, el canal online representará cerca del 25% de las nuevas contrataciones logísticas y se aproximará al 20% del comercio mundial. En Europa continental, el e-commerce se sitúa actualmente en torno al 10%, muy por debajo del 32% del Reino Unido, lo que evidencia un amplio margen de crecimiento en países como España. Las estimaciones apuntan a que esta cifra alcance el 13,4% en Europa y el 14,7% en España de aquí a 2030, lo que generará una demanda adicional de entre 1,4 y 1,9 millones de metros cuadrados de superficie logística al año en Europa durante los próximos cinco años.
Otro de los factores clave identificados por el informe es la disponibilidad energética como criterio determinante en la localización logística. De cara a 2026, la necesidad de activos “power-ready”, capaces de soportar altos niveles de automatización y procesos industriales avanzados, será crítica. Los almacenes totalmente automatizados consumen entre tres y cinco veces más energía que los activos tradicionales, lo que sitúa el acceso a potencia eléctrica suficiente como un elemento estratégico.
En España, este reto se ve acentuado por las limitaciones de la red eléctrica en determinadas zonas, que dificultan el acceso a las potencias necesarias para soluciones logísticas avanzadas como la automatización, las cámaras frigoríficas o la climatización especializada. En este escenario, los activos que ya cuentan con infraestructuras eléctricas robustas y capacidad de conexión suficiente se vuelven cada vez más escasos y valiosos. Al mismo tiempo, el informe identifica una oportunidad competitiva ligada al alto potencial solar del país, con el desarrollo de soluciones basadas en energía fotovoltaica combinada con sistemas de almacenamiento en baterías para garantizar la continuidad operativa, reducir costes y reforzar la resiliencia de las plataformas logísticas.
La reducción de la capacidad de transporte por carretera constituye otra de las claves del escenario para 2026. Según Prologis, esta contracción provocará incrementos de tarifas de doble dígito, elevando el peso del transporte dentro del coste total de la cadena de suministro. Esta tendencia refuerza, de nuevo, el valor estratégico de los activos bien ubicados, capaces de acortar distancias, reducir tiempos de entrega y optimizar costes operativos.
En paralelo, la demanda logística alcanzará máximos de tres años en los principales mercados. En Estados Unidos, los mercados costeros recuperarán atractivo a medida que las empresas acerquen inventarios a los centros de consumo con el objetivo de reducir costes de transporte y mejorar los niveles de servicio. El ajuste de rentas tras la pandemia ha contribuido a restablecer un equilibrio más sostenible entre precio y valor para los operadores logísticos.
El informe también anticipa que el uso de los almacenes alcanzará niveles expansionistas. Tras el crecimiento registrado en 2025, la utilización de los activos logísticos se acercará al umbral del 85,5%, lo que llevará a muchas empresas a alcanzar su capacidad funcional en 2026 y a retomar nuevas contrataciones. Este movimiento será especialmente visible en sectores como los bienes esenciales, el comercio electrónico y la manufactura.
En el caso español, Prologis subraya la relevancia estratégica del país dentro de las cadenas de suministro europeas, pero también la necesidad de abordar retos estructurales para mantener su competitividad. “España se encuentra en una posición clave dentro de las cadenas de suministro europeas, pero deberá abordar retos estructurales como el acceso a suelo, la disponibilidad energética y la eficiencia del transporte para seguir siendo competitiva. Activos modernos, bien ubicados y preparados para el futuro serán determinantes para acompañar el crecimiento del ecommerce y de la actividad logística en mercados como Madrid, Barcelona o Valencia”, concluye Cristian Oller, SVP y Head of Asset Management del Sur de Europa de Prologis.










