El Black Friday continúa consolidándose como la gran cita comercial del año en España, aunque marcado por un nivel récord de desconfianza hacia los descuentos. Según el informe anual de intención de compra del comparador idealo.es, el 55,3% de los españoles planea adquirir productos durante la campaña 2025, mientras que casi siete de cada 10 consumidores creen que los precios se inflan antes de aplicar las supuestas ofertas. Aun así, la disposición a comprar se mantiene elevada y el evento vuelve a desbancar a las rebajas tradicionales como principal motor de consumo del último trimestre.
El estudio revela que el 95,4% de los consumidores identifica el Black Friday como el periodo de descuentos por excelencia, muy por encima de las rebajas de verano (60,6%) e invierno (56,1%). Su notoriedad sitúa a esta campaña como la ventana clave para iniciar las compras navideñas, con un 39% de adquisiciones destinadas directamente a regalos.
La mayoría de los compradores optará por canales digitales: el 43% lo hará exclusivamente online y un 41% combinará compra física y digital. Solo el 16% prevé realizar todas sus compras en tienda física, confirmando la consolidación del comercio electrónico en este periodo.
Pese al impulso del canal online, el consumidor se muestra más crítico que nunca. El 68% de los encuestados cree que los precios suben antes del Black Friday para simular descuentos mayores. Una percepción especialmente acusada entre los jóvenes de 25 a 34 años (71%) y de 16 a 24 años (69%). Aunque la sospecha disminuye ligeramente entre los segmentos de mayor edad, sigue siendo mayoritaria incluso entre los sénior (62%).
En contraste, solo el 30% declara confiar plenamente en los descuentos ofrecidos. Este clima de desconfianza supone un reto para el sector, que debe responder con mayor transparencia y herramientas que fomenten la comparativa objetiva de precios.
El gasto se mantiene firme
El Black Friday se ha convertido en una vía de ahorro para los consumidores, especialmente en un contexto de encarecimiento generalizado. Cerca del 60% planea gastar lo mismo que en 2024, mientras que un 28% prevé gastar más. Más de la mitad de quienes aumentarán su presupuesto (53,9%) lo hacen por la necesidad de invertir más para obtener buenos descuentos.
Los rangos de gasto previstos confirman una campaña polarizada:
– Entre 50€ y 200€: opción elegida por el 43% de los consumidores y dominante entre los jóvenes (52% en el grupo de 16-24 años).
– Entre 200€ y 500€: preferida por el 37%, especialmente entre los mayores de 55 a 64 años (45%).
En cuanto a las categorías más demandadas, la electrónica lidera con el 50%, seguida del calzado deportivo (47%), moda y accesorios (45%) y cosmética y fragancias (33%).
Aunque el Black Friday funciona como anticipo de la Navidad, el consumidor mantiene un enfoque pragmático: el 67% afirma que busca productos necesarios, pero el 86% admite que comprará de manera espontánea si encuentra una oferta atractiva. La campaña se mueve así entre la planificación y la compra por impulso, reforzada por la continua exposición a promociones digitales.
Para Kike Aganzo, responsable de comunicación de idealo, la combinación de popularidad y desconfianza exige una mayor claridad por parte de las marcas. “El consumidor está más informado y aprovecha este momento para adelantar compras de final de año. Pero también es más cauteloso que nunca, y un alto porcentaje cree que los precios se manipulan previamente. Esto es una señal de alarma para el sector”, explica Aganzo. Herramientas como el historial de precios, señala, permiten verificar si las ofertas son reales y reducen la incertidumbre.










